Trump pide que Venezuela sea el estado número 51 de EE. UU.
Mientras que Delcy Rodríguez separó a Vladimir Padrino, quien fue mano derecha de Maduro

WASHINGTON. El presidente Donald Trump insistió en que Venezuela sea un nuevo estado de Estados Unidos después de que el equipo suramericano le ganara su similar norteamericano y conquistara su primer Clásico Mundial de Béisbol.
En su cuenta de Truth Social, luego de que Venezuela derrotara a EE. UU. por 3-2 en Miami en la final del WBC, el mandatario publicó “Statehood” (término que en inglés denota condición de estado del país norteamericano). Así, el mandatario incidió en su sarcasmo del último lunes: “Últimamente le están pasando cosas buenas a Venezuela. Me pregunto a qué se debe esta magia… ¿Estado número 51?”.
Cabe recordar que el pasado 5 de marzo, el Departamento de Estado de EE.UU. anunció que se acordó con las autoridades interinas de Venezuela “restablecer relaciones diplomáticas y consulares”, dos meses después de la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro, en una operación ordenada por Trump.
Posteriormente, el día 10, el Departamento de Estado notificó al tribunal de Nueva York que lleva el caso contra Maduro que reconoció formalmente a Delcy Rodríguez como jefa de Estado de la nación suramericana.
Precisamente ayer, en Caracas, Delcy Rodríguez decidió reemplazar a Vladimir Padrino como ministro de Defensa, un cargo que ocupaba desde 2014. Padrino, uno de los hombres más cercanos del fallecido presidente Hugo Chávez y del derrocado Maduro, será sustituido por el general Gustavo González López, dijo la presidenta encargada en su cuenta de Telegram.
“Agradecemos a Vladimir Padrino López por su entrega, su lealtad a la Patria y por haber sido, durante todos estos años, el primer soldado en la defensa de nuestro país. Seguros estamos de que asumirá con el mismo compromiso y honor las nuevas responsabilidades que le serán encomendadas”, señaló Rodríguez.
Cabe precisar que la sustitución de Padrino se suma a los movimientos que Rodríguez ha hecho en la cúpula del gobierno desde que asumió como presidenta encargada a principios de enero, tras el operativo militar de Estados Unidos para capturar a Maduro.
