“Escuela del ‘Tren de Aragua’ quedó en Pataz”
Especialista en seguridad integral Pedro Yaranga afirma que es necesaria la presencia de policías de inteligencia en la zona para enfrentar a las bandas criminales

- Pedro Yaranga cuestiona que tanto la minera como algunos políticos señalen que el reciente ataque en Pataz haya sido producto de la minería ilegal. Señala que eso no es cierto porque los que están causando daño son los criminales.
POR: CARLOS RIVERO MELGAR
El especialista en seguridad integral Pedro Yaranga, en entrevista con nuestro canal digital La Noticia Perú, sostuvo que el ataque perpetrado en Pataz, La Libertad, contra un vehículo que transportaba personal de la minera La Poderosa en el que perdieron la vida tres personas y hubo 10 heridos, no fue perpetrado por la minería ilegal, sino por organizaciones criminales.
¿Cuál es su análisis del reciente atentado en Pataz?
Yo creo que hay varias cosas por esclarecer. Una es que, tanto la minera como algunos políticos simplemente quieren deducir que esto es producto de la minería ilegal, y eso no es cierto, porque los que están causando daño son los criminales. El tema de esas matanzas ya se daba y se iniciaron después de la pandemia, con la presencia, principalmente, de “Tren de Aragua”, que actualmente ya no está en Pataz, pero ha quedado toda una escuela. Los que están actuando son pequeños clanes grupales, familiares, gente casi de la misma región, pero organizada, con la misma dimensión que lo hicieron los delincuentes del “Tren del Aragua”, asesinando, utilizando muchas veces armas de guerra y, obviamente, con la complicidad de algunas personas. No descarto también que sean gente de la misma empresa, porque hay datos que son puntuales, a los cuales nadie tiene acceso, porque allá todo el mundo saca mina de socavones. Pero, ¿quién maneja una información para decir que en tal kilometraje de socavón hay un buen contenido de material minero?, esa es una información clasificada.
Usted menciona a pequeños clanes, pero también debe haber organizaciones criminales locales como “Los Pulpos”…
Eso es cierto, no es permanente, pero también están actuando. Lo otro es que ahora la criminalidad, sobre todo en los últimos ocho años, ha cambiado totalmente, ya no es esa criminalidad de antes, que extorsionaban y luego disfrutaban del dinero. Disfrutan también del dinero, pero como hay millones de dinero, entonces estos delincuentes y los clanes lo que hacen es comprar bienes, minas, empresas, bienes raíces, entre otras cosas y, obviamente, no lo hacen a nombre de ellos, lo hacen a nombre de terceros. Eso está para investigar y creo que la autoridad por ahí tendría que levantar un poco la cabeza.
José Luis Gil, exjefe de la Dirección de Inteligencia del Ministerio del Interior, opina que se debe declarar como zona militar a Pataz. ¿Esa es una solución?
José Luis es un experto, ha sido parte del GEIN, obviamente sus consejos hay que tomarlos a bien; sin embargo, el planteamiento que da conllevaría a mayores problemas sociales porque Pataz es una zona de minería artesanal. ¿Cuál es el problema social que ha empezado más o menos en los 90? El Estado concesionó el subsuelo de la comunidad a esta empresa minera y desde ahí la misma empresa empieza a denunciarlos porque todo el mundo saca por bocaminas, tanto a la empresa como a los mineros artesanales. Entonces, esos mineros artesanales ya no son los pobrecitos de antes, porque sacan material minero, lo venden a las plantas oficialmente autorizadas, venden con factura; entonces la empresa también los ve como una competencia que está en crecimiento y a todos ellos los denuncian como mineros ilegales. Para salir de este problema, una de las cosas podría ser el acuerdo común entre la empresa y la comunidad campesina, eso puede contribuir. Militarizar sería aplicar métodos para controlar la minería ilegal en una comunidad que es netamente de minería artesanal y ancestral.
Entonces, la situación ameritaría un cambio de estrategia, pero militarizar la zona no lo ve adecuado.
No, pero sí es necesaria la permanencia de la Policía, pero no de cualquier policía, sino de inteligencia. Con inteligencia en pocos meses se puede avanzar mucho, porque los criminales no son los lugareños, los lugareños siempre están ahí, siempre han vivido de la minería, pero la gente tiene miedo de los que están armados. Tranquilamente, si se logrará ese entendimiento, la misma población podría ser los ojos y oídos de la Policía.
¿Cuál fue el motivo del ataque?
Robar material minero, pero, obviamente, otro trabajo que tiene que hacer la Policía es un seguimiento para ver a quién venden esos delincuentes ese material minero, porque el empresario es el que paga y entrega como si fuera su material. Ese material robado o puede entrar por carreteras para venderse en Trujillo, si no van a poder llegar, lo que hacen es vender a un empresario ahí mismo, ese seguimiento es fácil.
¿En medio de esta situación de ataques y atentados usted ve que termine empujando a muchos artesanales a ser considerados también ilegales?
Actualmente, están siendo considerados ilegales, el representante de la empresa minera ha dicho que algo de 400 bocaminas faltan por intervenir, por hacer interdicción, esas bocaminas son de los artesanales. ¿Por qué los tratan de ilegales? Porque aparentemente, no obstante que ellos son de la zona y tienen bocaminas, no tienen concesión, entonces para la empresa son ilegales. Ahí hay un problema de entendimiento no solo es en Pataz, sino que es a nivel nacional entre las concesionarias y la misma comunidad de la zona. Eso pasa en Pataz, en Apurímac, en gran parte del país, porque solamente 50 empresas tienen concesión de algo de más de 2,000 millones de hectáreas. No solo hablo de la minería, hablo de las constituciones mineras, hídricas, también forestal. Entonces, eso, por ejemplo, es algo pendiente que el Gobierno obviamente tiene que arreglar porque muchas de esas concesiones se dieron sin autorización social.
MINEROS ARTESANALES PREFIEREN LLEVAR SU MATERIAL A TRUJILLO
Pedro Yaranga sostiene que los mineros artesanales podrían vender su material a la misma empresa minera en el lugar de extracción, pero esta les paga menos porque les cobran una serie de impuestos. “Ellos, sacando el material y llevándolo hasta Trujillo, a veces hasta Paramonga, donde hay una empresa grande que compra material minero, también está Paltarumi, ellos a pesar de que transcurren dos o tres días, ganan mejor que vender su material en la misma zona. Ese es otro caso de falta de entendimiento”, precisó.