RENIEC: la ruptura ética entre datos abiertos y dignidad ciudadana
Por: Alicia Barco Andrade

La Transformación Digital en el Perú, como en el resto de la región, se sustenta en el andamiaje legal de la transparencia y la anticorrupción. Sin embargo, el reciente y alarmante incidente con el Registro Nacional de Identificación y Estado Civil (RENIEC) nos obliga a cuestionar la efectividad de nuestras leyes y a demandar un nuevo paradigma: el Humanismo Digital.
El caso es un ejemplo de manual sobre cómo la ausencia de ética y comunicación estratégica puede convertir una herramienta de Gobierno Abierto en una amenaza para el ciudadano. Tras una modificación normativa con sesgos políticos, RENIEC expuso datos personales sensibles —foto, nombre completo y dirección— del padrón electoral.
La insuficiencia de la Ley y la falla de liderazgo
Este acto es una violación directa a la Ley de Protección de Datos Personales (Ley N° 29733) y un fracaso ético-comunicacional rotundo. El Estado, custodio de la información, rompió su obligación fiduciaria. El problema no fue la ausencia de la norma, sino la falta de cultura de cumplimiento y el análisis de riesgo ético que debió realizar el Liderazgo antes de exponer a $27$ millones de peruanos.
En un país golpeado por la extorsión, la entidad de identificación se convierte en un agente de riesgo que amenaza la seguridad y la dignidad personal. La tecnología, que debe servir al bienestar, es instrumentalizada para generar un caos que se alimenta de la desconfianza pública.
El incidente demuestra que el liderazgo falló al no aplicar la “humanidad coherente”, delegando la ética y permitiendo que un interés burocrático se anteponga al bien mayor. Un Gobierno Abierto que no protege la privacidad de sus ciudadanos no es transparente, sino un riesgo. El marco normativo de la protección de datos personas en el Perú es insuficiente si no se complementa con Liderazgo Comunicacional Ético, Cultura como Ley, Defensa de la Ciber democracia.
Debemos forzar que la fórmula cultura organizacional = personas + comunicación + liderazgo a la gestión pública moderna. La única forma de restaurar la confianza en el proceso electoral y la madurez digital del Estado es mediante una comunicación proactiva y ética que ponga la protección del ciudadano como su valor innegociable.
El futuro de la transformación digital en Perú no se ganará con más hardware o software, sino con la comunicación estratégica que garantice que la tecnología honra el compromiso ético de servir a la humanidad.
(*) Comunicadora digita con servicio público, filósofa, periodista colegiada, docente, estratega, mujer líder del siglo XXI.
