El libertador José de San Martín
Nació en Argentina, se educó en Europa y regresó a América para liderar la causa independentista

Su nombre completo era José Francisco de San Martín y Matorras, pero más lo conocemos como José de San Martín. Fue uno de los grandes libertadores de América del Sur y su legado abarca la independencia de Argentina, Chile y Perú. Su figura es reverenciada como símbolo de lucha, estrategia y renuncia al poder personal.
José de San Martín nació en Yapeyú (actual Corrientes, Argentina), un pueblo guaraní, aunque la fecha exacta es incierta, pero se estima que fue el 25 de febrero de 1778. Se educó principalmente en España, donde comenzó su formación militar y académica desde muy joven. En 1784, su familia se trasladó a España, estableciéndose primero en Cádiz y luego en Málaga. Ingresó al Real Seminario de Nobles de Madrid, una institución prestigiosa destinada a la formación de jóvenes de la nobleza y militares. También estudió en la Escuela de Temporalidades de Málaga, donde completó parte de su instrucción básica.
CONTRA NAPOLEÓN
A los 11 años, en 1789, se unió como cadete al Regimiento de Infantería de Murcia, iniciando su carrera militar. Participó en campañas en África y en la Guerra de Independencia Española contra Napoleón, lo que le dio una experiencia clave para sus futuras campañas en América. Su educación fue marcada por una fuerte disciplina militar, contacto con ideas ilustradas europeas y una temprana exposición a conflictos bélicos. Todo esto moldeó al estratega que luego lideraría la independencia de tres naciones sudamericanas.
RETORNO DE EUROPA
Regresó a América en 1812 y se unió a la causa independentista en Río de la Plata. Fundó el Regimiento de Granaderos a Caballo y su bautismo de fuego fue en el Combate de San Lorenzo, triunfo importante en la emancipación de su país. En Argentina se le conoce como el “Padre de la Patria” por su papel fundamental en la independencia. San Martín comprendió que la independencia de Argentina no estaría asegurada mientras existieran bastiones realistas en Chile y Perú. Por eso ideó el Plan Continental, que consistía en liberar Chile cruzando los Andes y luego atacar el virreinato del Perú desde el Pacífico. Así, organizó y lideró el cruce de la cordillera en 1817, una hazaña épica que permitió lograr la independencia de Chile. Luego avanzaría al Perú.
INDEPENDENCIA DEL PERÚ
El 28 de julio de 1821, San Martín proclamó la independencia del Perú en Lima, con la célebre frase: “El Perú es desde este momento libre e independiente por la voluntad general de los pueblos y por la justicia de su causa que Dios defiende”. La influencia de José de San Martín en la historia peruana es profunda y multifacética. No solo fue el libertador, sino también el arquitecto de los primeros pasos del Perú como república independiente.
Fue nombrado Protector del Perú, asumiendo el poder político y militar para consolidar la independencia. Durante su breve gobierno (1821–1822), impulsó medidas transformadoras como la libertad de vientres: los hijos de esclavos nacidos después de la independencia serían libres; la abolición de tributos indígenas: eliminó pagos injustos que afectaban a los pue- blos originarios; la libertad de imprenta y comercio: fomentó el pensamiento libre y la economía nacional; y la fundación de instituciones: creó la Biblioteca Nacional del Perú, la Orden del Sol y la Sociedad Patriótica, la cual debatía el futuro político del país. Su Ejército Libertador permaneció en Perú y fue clave en las batallas de Junín y Ayacucho, que consolidaron la independencia definitiva. Aunque se retiró tras la entrevista con Bolívar en Guayaquil (1822), dejó una estructura militar y política que permitió continuar la lucha. San Martín es recordado como Fundador de la República y Generalísimo de las Armas del Perú. Su figura representa el ideal de un líder que renunció al poder personal por el bien de los pueblos. Además de su carrera militar y política, era conocido por su afición a la guitarra y al ajedrez, y hablaba varios idiomas, incluyendo latín, francés e inglés.
EXILIO Y FALLECIMIENTO
Tras sus campañas libertadoras, San Martín se exilió voluntariamente en Europa, pero fue afectado por la situación política en Sudamérica y por la nostalgia de su patria. Su salud fue frágil, y hacia el final de su vida, padeció reumatismo. José de San Martín falleció el 17 de agosto de 1850, a los 72 años, en Boulogne-sur-Mer, Francia, donde vivía en el exilio junto a su hija Mercedes y su yerno Mariano Balcarce. En su testamento había expresado el deseo de ser sepultado en Buenos Aires. En 1880, sus restos fueron trasladados desde Francia a la Catedral Metropolitana de Buenos Aires, donde descansan en un mausoleo custodiado por el Regimiento de Granaderos a Caballo “General San Martín.
