El Runasur de Evo Morales

Por: Martín Valdivia Rodríguez

La wiphala es el símbolo nacional de Bolivia. Por eso Evo Morales le tiene tanto aprecio y sonreía cada vez que, en sus visitas al Perú, veía este emblema ondeando en Puno y otros lugares del sur. El expresidente de Bolivia sueña con hacer realidad su proyecto Runasur y que los países del sur conformen una sola nación donde se enarbole la wiphala. Sin embargo, en vez de promover la integración, esta idea es separatista y divisionista, pues —de concretarse— en el Perú aislaría a los departamentos del norte convirtiéndolos en enemigos de los del sur.

Es tan inconsistente el plan de Morales, que sus amigos en Perú lo interpretaron mal inicialmente. Algunos dirigentes de la izquierda radical peruana plantearon primero la secesión (separación), pero la sustituyeron después por la federalización. Se dieron cuenta de que no convenía promover la secesión, proceso separatista que fracasó en el siglo XIX en Estados Unidos, donde en la guerra precisamente triunfaron los del norte, que rechazaban el intento separatista de los del sur.

Evo Morales salió primero con Unasur, siglas de Unión de Naciones Sudamericanas. Posteriormente, le agregó la “R”, primera letra de runa, que significa “hombre” en las lenguas altoandinas, de tal manera que se formó la palabra Runasur.

Hay muchas contradicciones en la concepción del proyecto Runasur, que puede tener buenas intenciones, pero que en la práctica es irrealizable. Muchos creen que la wiphala representa al imperio incaico, pero es falso. La wiphala es un emblema aymara de colores rojo, anaranjado, amarillo, blanco, verde, azul y violeta, en pequeños cuadrados distribuidos diagonalmente. La bandera del Tahuantinsuyo tiene los mismos colores, pero en franjas horizontales.

Algunos historiadores afirman que los incas, que llegaron hasta Ecuador, Colombia, Argentina y Chile, dominaron a los aymaras, pero otros afirman que no. Hay, de hecho, ciertas similitudes entre las culturas y naciones de Perú y Bolivia, pero eso, de ninguna manera, es razón suficiente para plantear la unión de los dos países, ni de uno en su totalidad y una parte del otro. En1826, Perú declaró la independencia del Alto Perú, como se llamaba Bolivia en el Virreinato. Desde entonces, los dos países caminaron por rumbos diferentes.

A propósito, la historia nos recuerda que, en 1879, Bolivia le declaró la guerra a Chile para frenar su expansionismo y Perú, en solidaridad, se convirtió en su aliado. Meses después, Bolivia se retiró de la guerra y dejó peleando solo a Perú contra Chile. La historia final ya es conocida por todos. Porque lo que digo y escribo siempre lo firmo.

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