“No hay candidatos de izquierda moderada”
Analista político Hugo Guerra señala que López-Chau, Jorge Nieto y Roberto Sánchez son radicales y causan rechazo en la población

- Hugo Guerra sostuvo que los partidos chicos, en general los de izquierda, se van a colgar de las faldas de Keiko Fujimori para centralizar sus ataques y de los pantalones de Rafael López Aliaga, debido que ambos encabezan las encuestas.
POR: CARLOS RIVERO MELGAR
El analista político Hugo Guerra, en entrevista con La Noticia Al Día, en La Noticia TV (canal 27.2 en Best Cable y 203 en Cable Go), no le da opciones a la izquierda en las elecciones, cuyos principales candidatos son: Alfonso López-Chau, con su pasado “delincuencial” y de nexos con el MRTA; Jorge Nieto, con antecedentes de radicalismo de izquierda; y Roberto Sánchez, que pretende suplantar a Pedro Castillo y hasta su sombrero se pone.
Según las encuestas, a dos semanas de las elecciones habría una segunda vuelta entre Rafael López Aliaga y Keiko Fujimori. ¿Cree que esta tendencia se mantendrá o habrá uno que venga de atrás para meterse en la pelea?
Al día de hoy, lo que reflejan las encuestas —que siempre hay que tomarlas con pinzas porque son fotografías del momento— es que el bloque de centroderecha o de derecha va liderando la campaña electoral con Renovación Popular y Fuerza Popular. Ahora, es evidente que hay una pugna por el liderazgo entre ambos partidos y lo que uno podría suponer es que los dos pasen a la segunda vuelta. Eso no significa que no pueda aparecer alguien a última hora y logre meterse en la segunda vuelta, pero lo más previsible es una confrontación entre Renovación Popular y Fuerza Popular.
Hay muchas personas que todavía no deciden su voto. Estos debates podrían ayudar para que opten por algún candidato.
Sobre la indefinición del electorado hay dos datos: cuando comenzaron a hacerse las encuestas para las elecciones del 2026, el 70 % de los encuestados decía que iba a tomar la decisión en el momento del voto, es decir, en la cola; pero ahora, según las últimas encuestas, eso se ha reducido a casi 26 %. De modo que va a haber un nivel alto de improvisación, un alto nivel de toma de decisiones a último minuto. En cuanto a los debates presidenciales, no se puede ignorar que sí tienen un efecto entre los votantes, pero ese efecto es más emocional que racional. Los debates en el Perú están muy mal concebidos: en un minuto o minuto y medio es imposible expresar y explicar un plan de gobierno, y cuando se tiene moderadores que, en el caso actual, son del ala caviar, realmente el debate se sesga. Además, la exposición mediática de la mayor parte de candidatos solo ha servido, hasta el momento, para las pullas, las críticas personales, para las embestidas, y el nivel propositivo ha sido bajo. Por eso es que los debates apelan a la emoción de los electores, al estado de ánimo antes que al voto racional.
¿Estos pullazos pueden jugar a favor o en contra del candidato?
Puede haber algunos matices interesantes. Por ejemplo, en la primera ronda el candidato del Apra, Enrique Valderrama, tuvo una performance bastante interesante porque, sin salirse de un nivel decoroso, dio golpes fuertes a Nieto Montesinos y a López Chau, y eso cuenta. Además, también se ha podido percibir rasgos de personalidad interesantes. Por ejemplo, mucho se critica la intemperancia que a veces tiene Rafael López Aliaga; sin embargo, su exposición fue serena. Y hay personas que vienen en el pelotón de atrás que han tenido buenas participaciones, como Marisol Pérez Tello. Entonces, creo que el público está evaluando más el temperamento, las formas y la emoción que transmiten los candidatos antes que las propuestas propiamente dichas.
¿Qué participación tiene la izquierda?
Creo que son tres candidatos visibles de la izquierda. López-Chau ha pretendido presentarse como un hombre moderado de la izquierda, pero al aparecer todos sus antecedentes delincuenciales y su nexo con el movimiento subversivo MRTA desde la época de los 70, esa imagen de moderado ha desaparecido. Y cuando uno revisa quién es su vicepresidente, encuentra que tiene a un sujeto de extrema izquierda, que se declara comunista, marxista y maoísta; entonces, eso mismo ha descalificado su propuesta. Cuando uno piensa en Nieto Montesinos, también aparece como alguien de izquierda más o menos moderada, pero también tiene antecedentes de un radicalismo de izquierda que, si bien data de la década de 1970, hasta ahora permanecen en su pensamiento socialista. Y cuando uno revisa la candidatura del señor Roberto Sánchez, se da cuenta de que claramente quiere suplantar en el rol, hasta en el sombrero, a Pedro Castillo, y es un radical totalmente anacrónico que, en vez de atraer a la población, genera rechazo.
¿Y Sánchez está yendo de la mano con Antauro Humala?
Lo cual significa que está ligado a esa corriente totalmente extremista, autoritaria, violatoria de derechos humanos y que no coincide con el orden constitucional peruano. Es una revolución improvisada, pero con ideas marxistas totalmente anacrónicas.
¿Ve posible que los candidatos de izquierda muestren su apoyo a algún candidato en segunda vuelta si pasan Rafael López Aliaga y Keiko Fujimori?
Lo que va a ocurrir ahora con el segundo debate es que los partidos chicos, en general los de izquierda, se van a colgar de las faldas de la señora Fujimori para centralizar sus ataques y de los pantalones de Rafael López Aliaga. Me parece muy difícil que los partidos de izquierda militante después saluden el resultado si se da la contienda entre López Aliaga y Keiko Fujimori. Lamentablemente, en el Perú estamos muy polarizados y la enemistad ideológica de los líderes es tan grande que termina siendo muchas veces bastante mezquina.
“PASARÍAN LA VALLA UNOS CINCO O SEIS PARTIDOS POLÍTICOS”
Hugo Guerra sostiene que el próximo gobernante deberá estar en sintonía con el Senado, debido a los poderes que tiene este sector del Parlamento. “Probablemente pasen la valla electoral unos cinco o seis partidos políticos. Evidentemente, lo ideal es que la fórmula presidencial que resulte ganadora tenga mayoría o al menos una participación relativamente mayoritaria en el Congreso. El Ejecutivo no podrá gobernar divorciado del Senado. Por eso, a los electores hay que advertirles que su voto debería ser no solamente por la fórmula presidencial, sino por el partido que pueda poner mayor cantidad de senadores; en caso contrario, el país se puede convertir en ingobernable”, apuntó.

