Bolivia: saqueos e incendios en violentas protestas contra Paz
El infierno se desató tras la llegada de una marcha de manifestantes a la sede del gobierno

LA PAZ. Bolivia es un infierno. Las movilizaciones de protesta han desencadenado una ola de ataques, saqueos e incendios en instituciones públicas contra el gobierno de Rodrigo Paz, tanto en La Paz como en ciudades del interior del país altiplánico.
El Tribunal Departamental de Justicia (TDJ), estaciones de Mi Teleférico y otros edificios públicos terminaron con daños.
Luego de condenar los hechos violentos, el Ministerio de Gobierno señaló que «los hechos de violencia solo dañan a todos los ciudadanos y atentan contra la institucionalidad democrática del país».
Por su parte, la Defensoría del Pueblo lamentó la escalada y reportó múltiples agresiones contra periodistas, por lo que se unió a los llamados de la Iglesia y organizaciones de derechos humanos para impulsar el diálogo.
Los daños y saqueos se generaron tras la llegada de una marcha de seguidores del expresidente Evo Morales y sectores movilizados de la Central Obrera Boliviana (COB), campesinos aimaras y otros grupos que venían de El Alto con la consigna de exigir la renuncia del presidente.
Los manifestantes obstruyeron las calles aledañas a la Plaza Murillo, donde están ubicadas las sedes de Gobierno y el Parlamento Boliviano. Lanzaron piedras, petardos y cargas de dinamita contra los agentes que protegían las edificaciones públicas ante los saqueos. La Policía reaccionó activando bombas lacrimógenas para dispersar la protesta.
Estos incidentes se sumaron a otros actos de vandalismo, como el incendio de un vehículo policial cerca de la FELCC y daños en comercios cercanos a la Plaza Murillo, entre piedras, petardos y dinamita.
Los grupos sociales irrumpieron por la fuerza en el Tribunal Departamental de Justicia, tanto en su sede principal como en el Anexo B de la calle Potosí, donde destruyeron mobiliario, sustrajeron documentos y generaron daños en la infraestructura.
