Economía

Nuevo presupuesto 2026 entra en vigencia: S/ 257.561 millones con límites duros al gasto

El pleno del Congreso de la República aprobó la nueva Ley de Presupuesto Público 2026, que fija un presupuesto total de S/ 257.561 millones para el próximo año fiscal. Este monto implica un crecimiento de apenas 2,3 % respecto al presupuesto inicial del 2025.

El presupuesto busca atender tanto al gobierno central como a los gobiernos regionales y locales, con recursos que se distribuirán entre sectores clave como educación, salud, saneamiento y seguridad ciudadana. Las autoridades destacaron que este enfoque pretende garantizar continuidad en inversión pública, servicios básicos y compromisos sociales, respetando el equilibrio fiscal.

Sin embargo y quizás lo más criticado la asignación para programas sociales sensibles resultó bastante limitada. Por ejemplo, el presupuesto aprobado solo asigna S/ 50 millones para las becas del Programa Nacional de Becas y Crédito Educativo (Pronabec) para 2026, cuando originalmente se habían solicitado aproximadamente S/ 700 millones. Esta diferencia plantea dudas sobre la capacidad real del Estado para responder a la demanda educativa y acceder a estudios superiores.

Para permitir que Pronabec mantenga sus becas, el dictamen incluye una excepción: autoriza de forma extraordinaria al Ministerio de Educación (Minedu) a reordenar su presupuesto interno, moviendo recursos entre partidas para cubrir ese déficit.  Pero este traslado dependerá de las prioridades del ministerio, lo que genera incertidumbre sobre la continuidad de las becas.

Más allá de educación, la ley define reglas estrictas de uso del gasto: prohíbe la transferencia de recursos destinados a inversión para gasto corriente, asegurando que los fondos asignados a infraestructura, salud, saneamiento o seguridad no sean “reintervenidos” para otros fines.

Por otro lado, el presupuesto también contempla financiamiento para obligaciones esenciales: servicios de deuda, mantenimiento institucional, sueldos, y funcionamiento de sectores públicos.  Pero ese gasto rígido sumado a posibles ajustes por obligaciones sociales, pensiones u otros compromisos podría tensionar el equilibrio fiscal si no se controla adecuadamente.

Qué observar en los próximos meses

Para el ciudadano común, varios puntos merecen vigilancia:

  • Si efectivamente el Minedu logra reasignar recursos para asegurar las becas, especialmente las de educación superior, sin sacrificar otros servicios fundamentales.
  • Que las inversiones en salud, saneamiento, educación y seguridad se ejecuten de forma transparente y oportuna.
  • Que el equilibrio fiscal se mantenga, evitando endeudamientos excesivos o recortes abruptos en servicios sociales.

También conviene que la opinión pública y los medios exijan rendición de cuentas sobre la ejecución del presupuesto: saber qué se logró concretar realmente, no solo qué se prometió.

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