“El paro es una plataforma política”
El constitucionalista Ángel Delgado advierte que no se trata de los transportistas ni la Generación Z, sino de “una ofensiva para debilitar la democracia y regresar a los tiempos de Castillo”
- El doctor Ángel Delgado sostiene que los peruanos no queremos pasar de Guatemala a “guatepeor”, ni saltar de la sartén al fuego. Advierte que, a veces, los remedios resultan peores que la enfermedad”, por lo que la actual coyuntura debe tener un desenlace que provenga de la sensatez.
POR: CARLOS RIVERO MELGAR
El abogado constitucionalista Ángel Delgado, en entrevista con La Noticia al Día, a través de La Noticia TV, por canal 27.2 de Best Cable, expresó sus dudas sobre las capacidades del presidente José Jerí, pero cuestionó con firmeza la protesta convocada para mañana miércoles contra el Ejecutivo y el Legislativo, a la que calificó como una movilización con una “plataforma ultrapolítica”.
El presidente José Jerí ya está en funciones, pero desde el Congreso un sector plantea que debe elegirse a un nuevo titular del Parlamento para reemplazarlo…
El gran problema no es solo la caída de Boluarte —que, en mi opinión, se la merece completamente—, sino lo que viene después. Ese hecho debería marcar un punto final a una serie de desaciertos gubernamentales que han puesto en zozobra a millones de peruanos, especialmente por la inseguridad, que ha alcanzado niveles alarmantes. Desde el punto de vista constitucional, la sucesión era clara: el presidente del Congreso debía asumir el mandato interinamente. El debate no está ahí, sino en si el señor Jerí estará a la altura de las circunstancias y podrá responder a las expectativas de quienes ven en la salida de Boluarte una oportunidad de mejora. Jerí es un personaje sin biografía política, muy joven, sin antecedentes relevantes en el espacio público, y ha llegado a un cargo de enorme responsabilidad en una coyuntura extremadamente difícil. Los peruanos no queremos pasar de Guatemala a “guatepeor”, ni saltar de la sartén al fuego.
¿Estos pocos antecedentes políticos le juegan a favor o en contra a Jerí?
Evidentemente, en contra. No hay razón para confiar en alguien a quien no se conoce. Las circunstancias han llevado a un personaje sin trayectoria política —y con una serie de cuestionamientos— a la presidencia de la República. Eso, desde una perspectiva de seriedad política, no es una ventaja. Sin embargo, en el Perú pueden ocurrir sorpresas. Recordemos a Alberto Fujimori: cuando ganó, muchos pensaron que el país se iba al abismo, pero logró estabilizar el Estado. A Jerí le quedan ocho meses de gobierno. El riesgo es que la ola radical que impulsó la caída de Boluarte termine absorbiéndolo o liquidándolo. El paro nacional anunciado para este miércoles es una muestra: su bandera no es reivindicativa, sino abiertamente política. No se trata de transportistas ni de la llamada Generación Z. Es una ofensiva para debilitar la democracia y regresar a los tiempos de Castillo. He leído documentos de esa agrupación que plantean restituirlo. Eso sería retroceder a una etapa en la que el Perú estuvo al borde del extravío.
¿Este paro se puede comparar con el que se produjo tras la asunción de Manuel Merino?
Sí. Hay un libreto que se pretende repetir. Buscan muertos. La gente detrás de esta convocatoria no es demócrata. No buscan una salida política, sino generar caos para, desde ahí, recuperar el poder y liberar a Castillo.
Por eso la democracia está en peligro. Y por eso debemos preguntarnos si la caída de Boluarte, más allá de lo justificada que pueda estar, fue realmente beneficiosa. ¿Podrá Jerí resistir la embestida? No lo sabemos. O quizá termine girando y aliándose con los caviares y radicales, como hizo sin escrúpulos Vizcarra.
En el fondo, lo que hay es una propuesta política subversiva para destruir el orden democrático del país. No nos engañemos.
Hemos tenido ocho presidentes en diez años. ¿Dónde quedó la institucionalidad?
La institucionalidad está destruida. La salida de Boluarte se explica dentro de ese proceso de agrietamiento y demolición de las estructuras políticas fundamentales.
Pero más allá de las causas estructurales, lo que gatilló esta crisis fueron las declaraciones infortunadas de Boluarte sobre la violencia criminal. Las bancadas que hasta hace poco la respaldaban decidieron soltarle la mano. Se cansaron. Y, además, con las elecciones cerca, no quieren que sus candidatos carguen con el desprestigio absoluto de su gobierno.
¿Usted duda del talante democrático de Jerí?
Dudo de su capacidad y experiencia. Recordemos que Vizcarra fue puesto por las fuerzas democráticas contra Kuczynski. No solo Fuerza Popular, también otros partidos apostaron por él. Y se equivocaron radicalmente. Saltaron de la sartén al fuego. Nadie puede negar que la gestión de Vizcarra fue mil veces más nefasta que una posible continuidad de Kuczynski, con todos los reparos que podamos tener hacia él. El problema es que, a veces, los remedios resultan peores que la enfermedad.
“APOYARON LA VACANCIA PARA LAVARSE LA CARA”
Ángel Delgado sostiene que las bancadas que respaldaban antes a Dina Boluarte terminaron apoyando la vacancia “básicamente para lavarse la cara y porque la señora ya era insostenible”.
En ese sentido, advierte que estos partidos podrían pagar un alto costo político. “Si Jerí y su equipo tienen una performance peor que la de Boluarte, y seguimos con la inestabilidad y la inseguridad, el cambio no habrá servido para nada. La caída del corrupto Kuczynski significó que el tres veces corrupto Vizcarra asumiera la presidencia, y además dio un golpe de Estado”, sentenció.
