
Para el partido “amistoso” (debido a la rivalidad que tenemos con nuestro vecino del sur, no hay partidos amistosos) que disputará nuestra selección el viernes 10 de octubre a las 6 pm en Santiago de Chile contra el equipo local, Manuel Barreto, entrenador interino que reemplaza a Oscar Ibáñez, también entrenador interino, ha convocado a los siguientes 25 jugadores: Pedro Díaz, Diego Enríquez, Diego Romero, Miguel Araujo, Anderson Villacorta, Renzo Garcés, Anderson Santamaría, César Inga, Matías Lazo, Cristian Carbajal, Marcos López, Erick Noriega, Jesús Pretell, Martín Távara, Jesús Castillo, Felipe Chávez, Jairo Concha, Álex Valera, Luis Ramos, Juan Pablo Goicochea, Bryan Reyna, Maxloren Castro, Kevin Quevedo, Kenji Cabrera y Joao Grimaldo.
De ellos 6 fueron titulares, cinco estuvieron en la banca (de los cuales ingresaron 2) en el último partido de las eliminatorias jugado el 9 de setiembre en el Estadio Nacional de Lima, donde por primera vez nuestra selección perdió de local ante la selección paraguaya. Los tres arqueros convocados por Barreto carecen de experiencia a nivel de selección absoluta (uno de ellos no juega en su equipo) y ha dejado de lado al experimentado guardameta Pedro Gallese, titular indiscutible de nuestra selección. Tampoco ha convocado a Oliver Sonne, de 24 años, que juega en el Burnley Football Club, de la Premier League.
La liga inglesa es uno de los torneos más exigentes del mundo, en ella juegan los mejores jugadores del planeta. Antes de la convocatoria se había mencionado que no habría jugadores mayores de 30 años (hay solo dos que superan esa edad). El promedio de edad de este equipo es de 24 años. Sé que a algunas personas les parece acertado este “recambio generacional”, sin embargo, considero que en la selección siempre deben estar los mejores jugadores, independientemente de la edad que tengan.
El entrenador debe realizar la convocaria sin mirar el DNI, debe fijarse solamente en el rendimiento del jugador y lo que puede aportar al equipo. Lo mismo debe suceder en los clubes, los mejores son los que tienen que jugar, sin forzar la inclusión de los menores como se hizo anteriormente con la bolsa de minutos. Muchos de los jugadores que emplearon los equipos para cumplir con dicho requisito no volvieron a jugar en sus clubes cuando ya no aportaban a la bolsa. Por su parte, Sebastián Miranda, entrenador de la selección chilena ha convocado a 17 jugadores que estuvieron en el equipo que empató en la última fecha con la selección uruguaya. De ellos, 10 fueron titulares y cuatro de los suplentes ingresaron al campo de juego. Como vemos, Chile no está corriendo riesgos ni ensayando con jugadores nuevos, ha convocado un equipo experimentado integrado por deportistas que se conocen entre ellos.
(*) Periodista deportivo.



