Opinión

La nueva dieta recomendada de EE.UU. ¡punto para Perú!

Por: Fernando Cillóniz Benavides

Pocos han prestado atención, pero el anuncio de las autoridades sanitarias de los Estados Unidos, el jueves 8 de enero pasado, constituye una gran noticia para nuestra agricultura frutícola y hortícola de exportación. No me referiré a aquellos compatriotas envidiosos, amargados, acomplejados e ignorantes que despotrican de nuestra agricultura exportadora y la difaman, tildándola de abusiva, depredadora, privilegiada y prescindible. Esa gente no razona, habla por la herida y está ideologizada. Ergo, no tiene remedio. ¿Para qué gastar pólvora en gallinazos?

Entonces, vamos a lo positivo. Con el lema “Make America Healthy Again” (MAHA), que traducido al español significa “Haz a Estados Unidos sano nuevamente”, la potencia norteamericana anunció un giro profundo en su política nutricional, alineado con la agenda del presidente Donald Trump. La nueva política alimentaria norteamericana contrarresta, en cierta medida, la nefasta y retrógrada política arancelaria de los Estados Unidos, que tanto daño venía causándonos a nosotros y al mundo. Incluso a los propios norteamericanos.

El rediseño de las guías alimentarias, presentado por el secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., incluye una consigna contundente: “Volver a la comida real” y desplazar a los alimentos ultraprocesados del centro de la dieta cotidiana.

El anuncio no es solo un tema semántico. Las guías nutricionales estadounidenses se actualizan cada cinco años y funcionan como referencia para programas públicos, escuelas y recomendaciones médicas. Esto significa que los comedores públicos, escolares y universitarios, que son muchísimos y están desperdigados por todo el inmenso país, tendrán que adecuar sus menús de acuerdo con la nueva directiva.

En ese sentido, el cambio es explícito: la pirámide nutricional fue invertida a propósito para incluir a las frutas y hortalizas frescas, así como a las carnes rojas, quesos y lácteos enteros en los niveles superiores. Sin duda, estamos ante uno de los cambios nutricionales norteamericanos más significativos en muchos años, incluso décadas.

Proteínas de alta calidad y densas en nutrientes en cada comida, tanto de origen animal como vegetal, combinadas con grasas saludables provenientes de alimentos naturales, conformarán la nueva dieta de millones de norteamericanos.

Entre paréntesis, qué bonitos se ven los arándanos, el racimo de uvas, la típica palta partida, la mandarina, los plátanos, el huevo frito, el aceite de oliva, el pollo, el langostino, la papa y los granos enteros. Todos productos cultivados y criados gracias a la extraordinaria agricultura exportadora peruana.

Por todo ello, la nueva dieta del pueblo norteamericano me recuerda cuando éramos una potencia mundial en el vóley femenino y le ganábamos a todo el mundo, gritando con orgullo: ¡punto para Perú!

(*) Exgobernador regional de Ica.

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