Trump arremete contra el papa y este afirma que no le tiene miedo
“León debería dejar de complacer a la izquierda radical”, señaló el presidente de EE.UU.

te de EE.UU., Donald Trump, arremetió contra el papa norteamericano-peruano León XIV por su oposición a la política de inmigración de EE.UU. y a la guerra en Irán.
Trump, en un largo mensaje en su red Truth Social, instó al pontífice a “concentrarse en ser un gran papa, no un político”, porque, aseguró, “está perjudicando a la iglesia católica”. “León debería ponerse las pilas como papa, usar el sentido común, dejar de complacer a la izquierda radical”, añadió el presidente.
Tras estas declaraciones, Trump publicó en la noche del domingo una imagen que parece ser creada por inteligencia artificial en la que se muestra encarnando a la figura de Jesucristo y aparentemente sanando a un enfermo postrado en una cama. Esa imagen desató n malestar inédito entre quienes habitualmente sí aplauden las ocurrencias del presidente.
León XIV no se quedó callado y afirmó que “no le da miedo” la Administración Trump y que seguirá pronunciándose en contra de los conflictos armados. “Las cosas que yo digo no tienen por qué ser entendidas como un ataque a nadie. El mensaje del evangelio es muy claro: Bienaventurados los que construyen la paz”, dijo el pontífice peruano-estadounidense en declaraciones a los periodistas que viajaban en el avión junto al pontífice rumbo a Argelia.
León XIV aseguró además que no tiene “miedo” de la administración Trump o de “declarar fuertemente el mensaje del Evangelio”. “Esto es lo que creo que tengo que hacer, lo que la Iglesia tiene que hacer. No somos políticos, no nos ocupamos de política internacional con la misma perspectiva que él (Trump) pueda tener. Yo creo en el mensaje del evangelio que es el del construir la paz”, añadió.
Cabe indicar que el papa ha sido un firme crítico de la guerra, calificando de “inaceptable” la amenaza de Trump de destruir la civilización iraní y pidiéndole que encuentre una “vía de salida” para poner fin al conflicto. Pero, en general, es raro que un ocupante del sillón de San Pedro critique directamente las declaraciones de los líderes mundiales.
