Revelan injerencia y contradicciones sobre funcionarios en millonarias obras públicas en el Pronis

El Programa Nacional de Inversiones en Salud (PRONIS), entidad adscrita al Ministerio de Salud (MINSA), enfrenta serios cuestionamientos tras emitir un comunicado oficial el pasado 20 de octubre de 2026. Lejos de aclarar las denuncias sobre presuntas irregularidades en la gestión de infraestructura hospitalaria, la revisión de actos administrativos y documentos internos expone profundas contradicciones institucionales que ponen bajo la lupa el manejo de presupuestos multimillonarios destinados a la salud pública.
Contradicciones sobre la jefatura y cargos operativos
En su pronunciamiento oficial, el PRONIS defendió la permanencia del señor Edwin Coyla Carreño, afirmando que mantiene vínculo laboral desde 2019 bajo el régimen CAS indeterminado y que se desempeña como jefe de la Subunidad de Obras. Sin embargo, los registros documentales de la propia entidad desmienten esta versión administrativa:
Mediante la Resolución de Coordinación General N° 078-2026-PRONIS-CG, firmada el 22 de abril de 2026 por el coordinador general Ing. Julio César Díaz Sipirán, se designó formalmente al Arq. Antón Cornejo en el cargo estructural de Jefe de la Sub Unidad de Ejecución de Obras de la Unidad de Obras (CAP-P N° 0274).
El 12 de octubre de 2026, el propio Henry Antón firmó el Proveído N° 5450-2026-MINSA/PRONIS-UO-SUO ejerciendo formalmente dichas funciones.
Documentos internos detallan que el PRONIS distribuye la responsabilidad de 34 obras públicas en ejecución a nivel nacional. En este esquema, Edwin Coyla supervisa nueve proyectos hospitalarios en el Grupo Norte, y fuentes internas señalan su presunta participación en la fase final de recepción y liquidación del emblemático Hospital Antonio Lorena del Cusco, valorizado en más de 1,000 millones de soles.
Organigrama interno
En el organigrama operativo interno titulado «Quién hace qué en la gestión ágil de obras», Henry Antón figura como monitor del Grupo Selva, mientras que Edwin Coyla aparece únicamente como monitor del Grupo Norte. Esto evidencia una superposición e inconsistencia en la asignación de responsabilidades directivas.
Asimismo, expertos en gestión pública señalan que un contrato CAS primigenio de supervisión no otorga de manera automática la titularidad de un cargo directivo estipulado en el Cuadro para Asignación de Personal Provisional (CAP-P) sin una resolución expresa de encargo de funciones.
Antecedentes y cuestionamientos éticos
El PRONIS argumentó en su comunicado que Coyla Carreño no registra impedimento ni inhabilitación legal vigente para ejercer funciones. No obstante, el funcionario registra una condena en primera instancia por el delito de colusión agravada, un proceso que actualmente se encuentra en debate en la Corte Suprema tras recursos presentados por su defensa y la Fiscalía Anticorrupción.
A esto se suma su abrupta salida del Seguro Social de Salud (EsSalud) en junio de 2025, donde ocupaba el cargo de subgerente de Obras, tras destaparse irregularidades en dicha institución. Pese a estos antecedentes, el PRONIS lo mantiene operando en el corazón de la Unidad de Obras junto al jefe de dicha área, Ever Becerra Coronado.