“Violencia de la sociedad se trasladó a los colegios”
La psicóloga Guisela Arata señala que el bullying no es algo nuevo, pero ahora hasta se utilizan armas blancas para dañar con maldad y crueldad

- La especialista en criminología señala que la sociedad convive plenamente en violencia, como se observa en la política, en los ambientes laborales, en la familia y en otros espacios. Afirma que este escenario también se traslada a los colegios.
POR: CARLOS RIVERO MELGAR
La psicóloga Guisela Arata, especialista en criminología, estuvo en La Noticia al Día, en La Noticia TV (canal 27.2 de Best Cable y 203 de Cable Go), donde analizó el alto índice de violencia y acoso escolar en los colegios, a los que consideró consecuencia de una mala formación de niños y adolescentes en sus hogares.
¿Qué tan acertada cree que es la decisión del Gobierno de implementar nuevos lineamientos de disciplina en los colegios?
Ha sido una medida correcta, porque la realidad ha cambiado en los últimos años. Hay más violencia en los colegios porque hay más violencia en la sociedad. Cuando una sociedad convive totalmente en violencia, que la vemos no solamente en colegios, sino también en el ámbito social, en la criminalidad, en la política, en los ambientes laborales, en la familia; entonces es lógico que ocurra en los colegios, porque los estudiantes están en una situación vulnerable.
¿Esta situación ocurre como consecuencia de las pocas horas que los padres pasan en casa por temas laborales?
Estuve mirando unos datos que revelan un alto índice de divorcios y separaciones. Por la ausencia de figuras paternales el chico no está forjando una estructura de personalidad emocionalmente adecuada y saludable. Un niño hasta los cinco o siete años ya tiene una estructura de personalidad enraizada, entonces lo que hace el colegio es limitar esas conductas que vinieron de casa para tratar de frenarlas. El bullying no es algo nuevo, siempre ha existido; sin embargo, el grado al que hemos llegado, donde incluso se utilizan armas blancas para dañar con maldad y crueldad a otro ser humano, demuestra una decadencia en la sociedad.
¿Por qué se tuvo que esperar a que ocurra lo del Liceo Naval para recién reaccionar?
Lastimosamente la sociedad peruana siempre actúa a última hora. Cuando hay violencia se reacciona solo cuando mueren, las matan o hay violaciones. Creo que nuestra sociedad carece de empatía y de políticas firmes de salud mental, además de ese estigma sobre la salud mental. Las políticas, en los tres niveles del Estado, deberían enfocarse no solo en el alumno, sino también en la familia. El ser humano demuestra dos tipos de conductas: una en casa y otra en su ambiente. En el caso del Liceo Naval, esas conductas no fueron de un momento a otro, no fue una broma. Estos chicos ya tenían 17 años, estaban en quinto de secundaria y sabían diferenciar lo que es crueldad, maldad y hacer daño; entonces actuaron con ensañamiento. Hubo conductas anteriores, pero el colegio no hacía nada. Si un colegio sabe que tiene adolescentes agresores, por educación y disciplina debería enviarlos a terapia psicológica y separarlos, porque en toda violencia se separa al agresor de la víctima.
¿Cree que hay una línea muy delgada entre la disciplina y el castigo o el abuso?
Son totalmente opuestos. La disciplina tiene que ver con la constancia y la perseverancia, pero nunca está ligada al abuso. Siempre he dicho que un estilo de crianza educativa debe ser democrático y equilibrado. Tener disciplina en esta realidad sí es importante, porque los chicos han perdido el concepto de autoridad, no solo hacia el profesor sino también hacia sus compañeros. Ellos no están enfocados en sus funciones como estudiantes, que es la de estudiar. Me parece que se debe eliminar el sesgo político en las ideologías, porque un chico está en formación de sus conocimientos y estructuras cognitivas, y no debe estar apoyado en ideas que no le van a ayudar. Primero se debe realizar como profesional y luego podrá elegir la ideología en la que quiera participar.
¿Un escolar que ha sido expulsado tiene que pasar por un acompañamiento de un psicólogo antes de volver a otro colegio?
A los expulsados no se les va a quitar el sistema educativo, sino que tendrán clases virtuales y un acompañamiento psicológico, tanto para ellos como para la familia, lo cual me parece correcto. Lo primero que hay que forjar en ellos son las falencias que han tenido desde casa, y no solo en el niño sino también en la familia. Muchos padres dejan largas horas a la familia por el trabajo y, a cambio, dan tecnología. La tecnología es buena, pero si sabemos manejarla.
¿De qué manera se aborda a un menor que ha sido víctima de bullying o acoso escolar y que le cuesta denunciarlo?
No denuncian por intimidación, se sienten presionados porque los agresores pueden repetir la violencia. Lo que hay que trabajar es la autoestima, la valorización de sí mismos y el autoconcepto. Alguien que genera bullying no es una persona correcta, pero a esa edad no se dan cuenta. Para eso están los padres y el psicólogo. Los psicólogos en los colegios están para temas de aprendizaje y rendimiento escolar, pero no para la atención emocional del chico y su conducta; por eso lo derivan a un psicólogo externo para que siga un tratamiento.
Cuando se quiere poner normas, muchas veces son los padres quienes sobreprotegen al chico.
Muchas veces los padres culpan al otro niño de los problemas de sus hijos. Deben ser conscientes de que están educando a sus hijos para que sean mejores personas. Los pequeños errores se corrigen en la infancia, porque a los 14 o 15 años ya tienen una estructura de personalidad marcada. Cuando he conversado con presos me contaron que de niños no tuvieron figura paterna o materna, y desde pequeños estuvieron sumergidos en el consumo de alcohol y drogas. Pero no por estar en una situación crítica uno tiene que ser delincuente, agresivo o humillar a otros.
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