¿Cómo funciona el nuevo auto de Elon Musk que conduce por las paredes y «vuela»?
El Tesla Roadster 2 desafió las leyes de la física ante el mundo entero. ¿Cómo funciona?

Cuando llegó el año 2015 muchos se decepcionaron de que la ciencia aún no hubiera inventado los autos voladores que Marty McFly vio en Volver al Futuro 2. Sin embargo, con suficiente tiempo y recursos, la realidad puede acercarse a la ficción e incluso superarla.
Combinando las patentes en tecnología aeroespacial de SpaceX, Elon Musk presentó el nuevo modelo de Tesla, el cual promete ser el primer auto volador.

El primer auto araña en la vida real
Musk preparó el área de desarrollo y pruebas de cohetes de SpaceX en Texas para brindar una demostración en vivo del nuevo Tesla Roadster.
Diseñado como un auto deportivo, el Tesla Roadster puede pasar de 0 a 60 mph en menos de un segundo.
Sorprendentemente, el auto no contaba con un piloto, sino que fue controlado de forma remota «para asegurarnos de no matar a nadie», afirmó Musk.
El peligro se hizo evidente cuando el carro arrancó y se dirigió a una rampa curvada. Ante la mirada atónita de los espectadores el auto siguió avanzando por la superficie, pasando de conducir de forma vertical a quedar completamente de cabeza.

No se trata del Spider-Móvil de los comics; lo que hace el Tesla Roadster es utilizar la fuerza de sustentación para mantener el vehículo pegado a una superficie.
¿Cómo se pega a la pared?
El principio usado es muy similar al que emplean las alas de los aviones para «forzar» al aire a levantar el pesado vehículo.
Las alas de un avión tienen láminas que altera el flujo del aire por debajo y por arriba de las alas. Este diseño permite que el aire que pasa por encima de las alas vaya más rápido que el aire que pasa por debajo.

Al acelerar el aire que pasa por arriba, también disminuye su presión en la parte de arriba del ala, creando una especie de «vacío».
Como se crea un «vacío» de baja presión, también se crea una fuerza de sustentación que lucha por «aplastar» esta zona de baja presión, empujando al avión contra el vacío, es decir, hacia arriba.

Simplificando, podemos decir que si un objeto crea una zona donde el aire tenga menor presión que el aire de su entorno, también creará una fuerza de sustentación que empuje al objeto hacia esta zona de baja presión, incluso si eso implica empujar al objeto contra la gravedad.

Pero el Tesla Roadster no tiene alas ni tiene un diseño muy distinto al de otros autos. ¿Por qué este auto se pega a las paredes?
Resulta que debajo del auto se implementó un sistema de ventilación y un sistema de sellado por succión, ambos de última tecnología.
Lo que hacen estos sistemas es expulsar con gran fuerza el aire que se encuentra entre el chasis, creando una zona de baja presión, un «vacío» como el que se crea encima de las alas de un avión.
Así, la fuerza de sustentación empuja al auto contra la pista en un intento por «aplastar» este vacío, inclusive si el auto sube una rampa o si esta de cabeza.
El auto volador
Pero lo más impresionante vino después, cuando el auto llegó al final de la rampa. En lugar de caer de cabeza estrepitosamente, el auto dio un giro en el aire y aterrizó elegantemente entre una gigantesca nube de humo.
No conforme con esto, Musk y su equipo dirigieron al auto hacia una hilera de autos estacionados. Lejos de estrellarse contra los vehículos, el Tesla Roadster se propulsó hacia arriba, saltando los vehículos como si fuera el Match 5 de Meteoro y dando un giro antes de aterrizar al otro lado.
¿Cómo consigue «volar»?
Para esta hazaña digna de una película de ciencia ficción, Musk tuvo que emplear algunas de las patentes y dispositivos que SpaceX utiliza para sus cohetes.

«Es lo que pasa cuando tienes una colaboración con la mejor compañía de carros del mundo y la mejor compañía de cohetes del mundo», declaro Musk.
Resulta que el Roadster cuenta con un sistema de propulsión integrado que dispara gas frío altamente presurizado. Este sistema de propulsión es usado para que el vehículo acelere de 0 a 60 mph en menos de un segundo, pero también se usa para propulsarlo por los cielos.
Estos gases de super alta presión son disparados para empujar al auto contra la gravedad, haciéndolo saltar y frenar la caída de la rampa.

Usando cálculo precisos, los mismos propulsores sirven para hacer las volteretas que Musk demostró en su presentación.

A pesar de usar tecnología de punta que combina la propulsión eléctrica y la ingeniería aeroespacial, no es seguro que este vehículo funcione de forma tan precisa fuera de un ambiente controlado.
Por este motivo el auto volador de Tesla aún no ha sido aprobado para uso público.
Esto no detuvo a los compradores para comprar una reserva de venta de una versión «no voladora» del Tesla Roadster, con una producción programada para 2028, aunque aún se desconocen los precios.
Sin embargo, Tesla prometió la venta de un modelo con sistema de vuelo incluido, pero su reserva de venta será accesible solo con invitación.




