Trump advierte que Irán podría destruir Los Ángeles y San Diego
Recibe críticas por sugerir dejar que tomen la ciudad porque “sería un precio muy pequeño”

NEBRASKA. En un mitin en Nebraska, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sugirió —con su característica ironía— permitir que Irán ataque y tomen Los Ángeles o San Diego, en California, supuesta acción a la que calificó como un “pequeño costo”. Esta insólita declaración causó indignación y rechazo no solo entre los demócratas, opositores de los republicanos.
“Pueden destruir una ciudad, dejemos que tomen Los Ángeles. Dejemos que tomen San Diego. Es un precio muy pequeño a pagar, y se va a terminar (la guerra) muy pronto”, señaló.
Trump dijo a sus seguidores que esperaba una “victoria tremenda” en las próximas elecciones legislativas, que se celebrarán en exactamente cuatro semanas, el martes 3 de noviembre. Luego sugirió que el aumento del precio del combustible debido a la guerra con Irán era un “pequeño precio a pagar” por “mantener el mundo seguro”, y concluyó: “Mantener seguro a nuestro país”.
Al respecto, el gobernador de California, el demócrata Gavin Newsom, dijo que la declaración es “repugnante y motivo de descalificación”, mientras que el candidato republicano de San Diego a la Cámara de Representantes, Jim Desmond, reprochó que Trump, como comandante en jefe, debe defender los intereses de Estados Unidos. “Discrepo rotundamente de los comentarios del presidente Trump. Estados Unidos debe plantar cara a Irán y defender nuestros intereses”, refirió.
Por su parte, la alcaldesa de Los Ángeles, Karen Bass, señaló que las declaraciones contra la ciudad “podrían poner en riesgo nuestra seguridad”. “No somos prescindibles. Y nunca seremos un pequeño precio a pagar. No involucren a nuestra ciudad en sus irresponsables discursos sobre la guerra”, sentenció.
Cabe indicar que, California es estado más poblado del país con cuarenta millones de habitantes, y tradicionalmente demócrata. Con 12,7 millones de habitantes en el área metropolitana, Los Ángeles es la segunda ciudad más poblada de Estados Unidos. Allí, dos de cada tres votantes eligieron la boleta de Kamala Harris en las últimas elecciones.
En San Diego, la segunda ciudad del estado y la octava del país en población, el 57% votó a los demócratas en las últimas elecciones presidenciales.
