Opinión

El clásico de la incertidumbre

Por: Enrique Vidal

Los compadres se enfrentarán esta noche, y la previa no es favorable al espectáculo.

Si analizamos el rendimiento de ambos, encontraremos serias dudas en el juego.

Alianza Lima ha retrocedido respecto al equipo que ganó el Torneo Apertura y necesita un triunfo urgente.

En el arco íntimo, Alejandro Duarte está en deuda con sus salidas. Es un golero atajador, pero otorga ventajas, como en el gol de Juan Pablo II.

Renzo Garcés, Esteban Pavez y los ecuatorianos Fernando Gaibor y Eryc Castillo son las piezas fundamentales del profesor Pablo Guede.

Ha bajado su producción ofensiva Jairo Vélez, que parece sentir el trajín del titularato y la exigencia de desequilibrar siempre.

Punto débil es la falta de definición. El conjunto victoriano genera, pero no concreta; por eso sus delanteros Girotti, Ramos, Guerrero y Gentile son cuestionados.

Por su parte, la “U” no encuentra regularidad y juega mejor de visitante que de local, incluso con 50 mil personas en el Monumental.

Su arquero Diego Romero no da la seguridad necesaria y los centrales son lentos, complicándose cuando les tiran pelotas a la espalda.

El tricampeón no ha logrado suplir la ausencia del chileno Rodrigo Ureña y su mediocampo pierde rapidez y peso en la marca y traslado.

La presencia de Gianluca Lapadula le da jerarquía a la delantera crema y necesita recuperar a Piero Quispe en su mejor estado.

Se fue José Carabalí a LDU y “resucitó” César Inga, el mejor jugador actual de la Liga 1.

Sin embargo, la mayor incertidumbre la siembra la Comisión Nacional de Árbitros (CONAR).

La designación de Micke Palomino es una provocación a las sospechas fundadas.

Hace tres semanas, Melgar pidió que no sea árbitro de su partido contra Alianza Lima y su solicitud fue desestimada.

Palomino cumplirá 45 años dentro de una semana y deberá jubilarse por retiro obligatorio.

Si ocurre algo anormal en el clásico, ya no podrá ser suspendido ni sancionado: camino a la impunidad.

Más raro aún es la designación de Alejandro Villanueva como jefe del VAR hoy 12 de septiembre.

Villanueva fue suspendido tres fechas por validar un penal inexistente a favor de Cusco FC que dio el empate agónico ante la “U” en el Apertura.

Su esposa, Gabriela Moreno, también árbitra, es parte del directorio de Agustín Lozano.

Según la normativa FIFA, eso está prohibido, pero en el fútbol peruano sucede y no pasa nada.

El concepto de conflicto de intereses queda de lado y, como se requería una mujer en el directorio de la FPF, la señora Villanueva ocupó el vacío tras la renuncia de Gisella Mandriotti.

Esperamos que no ocurra nada lamentable y que triunfe el fútbol en el partido más importante de nuestra Liga 1.

Muchas gracias por su lectoría y comentarios digitales.

Bendiciones.

(*) Director general del canal Sintonia Te Ve.

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