Inundaciones en Nepal y el Tíbet dejan 14 niños muertos y más de 17.000 menores afectados

Las intensas inundaciones registradas en Nepal y el Tíbet han dejado una grave emergencia humanitaria, con al menos 14 niños fallecidos y más de 17.000 menores afectados, según información proporcionada por UNICEF. Las lluvias y el desborde de las aguas golpearon principalmente varias comunidades de Nepal, mientras continúan las labores de búsqueda, rescate y asistencia.
El desastre registrado el pasado 26 de agosto afectó especialmente a los distritos nepaleses de Rasuwa, Nuwakot y Dhading. Las autoridades mantienen desplegados equipos de emergencia debido a que todavía existen personas desaparecidas y numerosas familias permanecen en zonas de difícil acceso.
Carreteras y servicios básicos quedaron afectados
De acuerdo con UNICEF, hasta el momento se contabilizaban 332 personas fallecidas, entre ellas al menos 14 menores. Sin embargo, la cifra podría aumentar mientras continúan las operaciones de búsqueda y rescate.
Las inundaciones provocaron importantes daños en infraestructura. Varias comunidades quedaron aisladas y se reportaron afectaciones en carreteras, puentes, sistemas de agua, instalaciones eléctricas y redes de telecomunicaciones, dificultando el traslado de ayuda y el ingreso de los equipos de emergencia.
El sector salud también sufrió graves consecuencias. Al menos cuatro establecimientos sanitarios resultaron severamente dañados, reduciendo la capacidad de atención para niños y familias que necesitan asistencia médica.
La emergencia alcanzó además a las escuelas. Según el reporte de UNICEF, 18 centros educativos quedaron destruidos y otros 20 sufrieron daños, dejando a miles de estudiantes sin condiciones adecuadas para continuar sus clases.
“Con el número de muertos todavía aumentando, sabemos que esta tragedia está lejos de terminar”, advirtió Alice Akunga, representante de UNICEF en Nepal.
Miles de niños requieren asistencia urgente
UNICEF alertó que alrededor de 10.000 niños en edad escolar necesitan apoyo inmediato para retomar sus actividades educativas. Entre las principales necesidades se encuentran espacios temporales de aprendizaje, útiles escolares y asistencia psicológica tanto para estudiantes como para docentes.
La organización también desplegó ayuda en áreas esenciales como salud, nutrición, agua potable, saneamiento, higiene y protección infantil. Los equipos humanitarios trabajan además para localizar a menores que pudieron quedar separados de sus familiares durante la emergencia.
Como parte de la respuesta, se contempla la distribución de tiendas médicas, mosquiteros, kits destinados a recién nacidos y alimentos terapéuticos para niños que presentan desnutrición aguda. También se entregan productos de higiene a las familias afectadas.
UNICEF pide recursos para continuar la emergencia
Ante la magnitud de los daños, UNICEF solicitó 17,2 millones de dólares para mantener las operaciones de emergencia y apoyar la recuperación inicial de las comunidades afectadas.
Los fondos permitirían reforzar la atención en salud, nutrición, agua y saneamiento, educación, protección infantil y asistencia social mientras las autoridades continúan evaluando el impacto total de las inundaciones.
La emergencia mantiene a miles de familias en una situación crítica. Con más de 17.000 menores afectados y al menos 14 niños fallecidos, los equipos de rescate y las organizaciones humanitarias continúan trabajando para brindar asistencia y proteger a los menores en las zonas más golpeadas.



