Especialistas del INSN Breña salvan a menor apurimeño en riesgo de muerte súbita por un bloqueo cardíaco
El menor presentaba un ritmo cardiaco peligrosamente lento y volvió a nacer luego que le colocarán un marcapasos y podrá continuar con su sueño de ser médico para curar a los niños

¡Volvió a nacer! Su ritmo de vida cambió de un momento a otro y se apagaba poco a poco. Deymit N. S. (9), natural de Apurímac, empezó a presentar cansancio, sueño excesivo y desmayos que no le permitían jugar como todo niño de su edad por lo que sus padres lo llevaron al hospital de su región sin imaginar que detrás de estos síntomas se encontraba una grave alteración cardiaca y corría el riesgo de una muerte súbita. El menor fue referido al Instituto Nacional de Salud del Niño (INSN) Breña donde especialistas del Servicio de Cardiología le salvaron la vida al colocarle un marcapasos y ahora puede continuar su sueño de ser médico.
El menor fue diagnosticado con un bloqueo auriculoventricular completo que es una alteración en el sistema eléctrico del corazón que impedía que los impulsos llegaran adecuadamente a los ventrículos y mantuviera su frecuencia cardíaca muy por debajo de lo esperado para su edad.
El Dr. Ángel Cueva, médico cardiólogo electrofisiólogo del Servicio de Cardiología del INSN, quien estuvo a cargo del procedimiento a Deymit, explicó que el pequeño presentaba menos de 40 latidos por minuto y frecuencias inferiores a 30 mientras dormía y lo normal en un niño de su edad es que debe registrar alrededor de 80 a 90 latidos por minuto. “Su condición previa al implante era muy grave”, señaló.
“Además de la bradicardia severa, los estudios mostraron alteraciones en el electrocardiograma que incrementaban el riesgo de una muerte súbita, por lo que fue necesario realizar la colocación de un marcapasos”, precisó.
La intervención consistió en colocar dos cables en el corazón conectados a un generador ubicado debajo del músculo pectoral mayor. En el caso de Deymit, los especialistas emplearon una técnica denominada estimulación fisiológica, que busca reproducir de manera más cercana el funcionamiento eléctrico natural del corazón.
Con ello, Deymit, quien se ganó el cariño del personal del Servicio de Cardiología, podrá recuperar un ritmo cardíaco adecuado y retomar progresivamente sus actividades cotidianas, aunque deberá mantener algunas restricciones para proteger el dispositivo. “Estoy contento. Cuando sea grande voy a ser doctor para curar a los niños. Yo quiero vivir en el hospital. Las licenciadas, las técnicas y todos me tratan bien, me cuidan y me quieren”, dijo el menor, quien extraña sus clases de matemática y a sus compañeros del colegio.
Para su madre, Noemí Sánchez Apasa, los últimos meses estuvieron marcados por el cambio en el comportamiento de su hijo. “Mi hijo se cansaba bastante, ya no quería jugar mucho, tenía más sueño. En el colegio es donde se ha desmayado y fue esa la razón que hemos llegado al hospital”, contó.
Tras la intervención, la preocupación dio paso al alivio y agradeció el apoyo de los doctores y personal asistencial que le brindaron a su pequeño. “Agradezco mucho al hospital y a los doctores que han visto su caso”, expresó.
Deymit, continuará bajo seguimiento médico para verificar el funcionamiento del dispositivo y su recuperación, pero ahora tiene una nueva oportunidad para volver a jugar, estudiar y disfrutar junto a su familia.
