Hermanos del CARE Aldea San Ricardo de INABIF brillan en Cusco y suben al podio en Torneo Macrorregional de Capoeira

- Alejandro y Brando, residentes del Inabif, alcanzaron los primeros puestos en las modalidades de Floreio y Técnica de Jogo, demostrando que el deporte y el esfuerzo transforman realidades.
Hay victorias que valen mucho más que el metal de sus medallas. Para Alejandro y Brando, dos hermanos que viven en el Centro de Acogida Residencial Especializado (CARE) Aldea San Ricardo del , del Programa Integral Nacional para el Bienestar Familiar (Inabif), entidad adscrita al Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP), la capoeira se ha convertido en el escenario ideal para demostrar su disciplina, recuperar la confianza y escribir una nueva historia para sus vidas.
Los adolescentes volvieron a dejar en alto el nombre de su institución durante el Torneo Macrorregional de Capoeira en Cusco. En la modalidad de Floreio, Alejandro se coronó con el primer lugar, mientras que Brando obtuvo la medalla de plata. Asimismo, en Técnica de Jogo, Alejandro repitió el plato con el oro y su hermano Brando conquistó la presea de bronce.

Detrás de cada acrobacia y movimiento en el podio hay horas de entrenamiento, pero sobre todo, una alianza que cree en el talento de la juventud. Estos triunfos son fruto del convenio firmado entre el Inabif — y la Asociación Perú Capoeira, alianza que les abrió las puertas de la Academia Atitude Capoeira para formarse de la mano de instructores especializados.
El camino de superación de ambos hermanos va más allá de esta disciplina. De forma paralela a sus entrenamientos, los jóvenes construyen su autonomía e independencia en las aulas del CETPRO Huaycán. Brando viene especializándose en Apoyo Administrativo, mientras que Alejandro aprende los secretos de la Panadería y Pastelería, sumando herramientas clave para su futuro laboral.
Para el Inabif, las medallas de Alejandro y Brando no son un simple logro estadístico, sino el reflejo vivo de su misión institucional. Su historia demuestra que cuando el Estado y la sociedad civil caminan de la mano para brindar oportunidades reales, las niñas, niños y adolescentes en situación de vulnerabilidad son capaces de superar cualquier reto y alcanzar sus sueños.
