“Es un disparate que la izquierda exija el control”
Analista político Hugo Guerra afirma que Fuerza Popular no debe ceder la presidencia de las cámaras del Senado y Diputados

- UNIÓN DE FUERZAS. Hugo Guerra observa una convergencia democrática y una cercanía entre Keiko Fujimori y Rafael López Aliaga. Precisa que no se trata de un pacto ni de una alianza, sino de una relación explícita basada en principios y valores de centroderecha.
POR: CARLOS RIVERO MELGAR
El periodista y analista político Hugo Guerra, en entrevista con La Noticia al Día, por La Noticia TV (Canal 27.2 en Best Cable y 203 en Cable Go), opinó que el excandidato presidencial Roberto Sánchez siempre ha sido un farsante y que, después de su fracaso en llegar a la presidencia, no representa a nadie como para ufanarse de que será la mayor amenaza para el Gobierno de Keiko Fujimori.
¿Cómo cree que se dará esta exigencia de los partidos de izquierda de tener control total de la Mesa Directiva del Congreso?
Me parece que es un disparate y hasta un exceso infundado de todo el bloque de izquierdas pretender no solamente la presidencia de ambas cámaras, sino que además no haya presencia de Fuerza Popular en ellas. Es totalmente descabellado exigirle al partido que ganó las elecciones que ceda todo el poder a la oposición.
Se habla de la posibilidad de que Fuerza Popular esté al frente de la Cámara de Senadores y Renovación Popular de la de Diputados.
Al margen de todas las diatribas que hubo en la campaña electoral, está claro que hay una convergencia democrática y una cercanía entre Keiko Fujimori y Rafael López Aliaga. No se puede hablar de un pacto ni de una alianza, pero sí de una cercanía que se ha hecho explícita en función de principios y valores de centroderecha.
Si la derecha toma el control de ambas cámaras, ¿con qué se va a encontrar este bloque de izquierda?
En el Senado las fuerzas están parejas. Fuerza Popular y Renovación Popular tienen 30 representantes y, para aprobar o rechazar un proyecto de la Cámara de Diputados, necesitan uno o dos votos, que podrían venir desde Obras o el Buen Gobierno. En Diputados la cosa es más compleja porque están los más radicales de la izquierda. Creo que en los bloques de izquierda habrá divisiones, y si ahora son cuatro partidos, en pocos meses pueden ser seis u ocho. Negociar con ellos será mucho más complejo.
En su opinión, ¿habrá dispersión en la izquierda?
Por supuesto, porque son corrientes de izquierda que se han aliado para las elecciones, para llegar al Parlamento, pero cada una tiene personalismos y variaciones ideológicas. En Diputados tenemos representantes con acusaciones muy fuertes de vínculos con el terrorismo, pero hay otros que son más moderados. Por eso, la lógica me dice que probablemente va a haber una dispersión.
¿Quién es el más preocupado por la liberación de Pedro Castillo? ¿El propio Castillo o el presidente Balcázar?
El más interesado debe haber sido Pedro Castillo y sus fuerzas de Perú Libre que están fuera. Sin embargo, hemos visto que Roberto Sánchez estaba desesperado porque lo liberaran, pero llamó la atención que, con una posición más moderada, Jorge Nieto Montesinos pidiera lo mismo. ¿Cuál es la motivación de solicitar la liberación de Pedro Castillo? ¿Y cuál es la motivación también de darle el salvoconducto a Betssy Chávez? Ahí hay intereses de una izquierda radical respaldada internacionalmente, no solo por México, sino por el Foro de Sao Paulo, que han estado presionando mucho.
¿Cuál es el futuro de Roberto Sánchez?
Roberto Sánchez siempre ha sido un farsante, que se ha presentado como más poderoso de lo que podría ser, pero el colmo extremo fue que tomara literalmente el sombrero de Castillo y se presentara como castillista, pese a que había votado a favor de que se le detuviera cuando dio el golpe de Estado. Después de esta relación medio amorosa, hoy no representa nada ni a nadie. En sus últimas convocatorias no llegaba ni a 50 manifestantes en Lima y el interior del país. Ha sabido acomodarse y ahora, como asesor parlamentario, ganará 15 mil soles, porque en la calle, como psicólogo, sería simplemente un desempleado con retórica de izquierda extrema, que se da el lujo de decir que van a ser la mayor amenaza contra el gobierno de Keiko Fujimori, pero no representa a nadie.
PREFIERE UN LLAMADO A LA UNIDAD NACIONAL, NO A LA RECONCILIACIÓN
¿Qué espera del mensaje a la Nación de Keiko Fujimori?
Espero un llamado a la unidad nacional, no a la reconciliación. La unidad, porque los patriotas, independientemente de nuestra ideología o del partido al que pertenezcamos, necesitamos sumar esfuerzos para sacar al país de la crisis económica que nos está corroyendo detrás del triunfalismo de las reservas internacionales. La reconciliación es imposible mientras exista la izquierda radical que se está reagrupando, y hay indicios de que puedan volver al uso de las armas. Además, espero que presente planes concretos en seguridad nacional y que diga cómo se está preparando el Estado para afrontar el fenómeno de El Niño.

