Polémica por bandera con frase «Las Malvinas son argentinas»
Gesto encendió sentimiento patriótico, mientras que ingleses se quejan ante la FIFA

Tras el triunfo de 2-1 de Argentina sobre Inglaterra, una bandera con la frase «Las Malvinas son argentinas» desplegada en las tribunas y luego en la cancha encendió un fuerte sentimiento patriótico y abrió un nuevo capítulo de controversia internacional, con protestas y pedidos a la FIFA. Sin embargo, el gesto, cargado de simbolismo histórico, fue celebrado por miles de hinchas que lo interpretaron como una reafirmación de soberanía y memoria colectiva frente al conflicto bélico de 1982.
En Buenos Aires y otras ciudades, la imagen de la bandera se viralizó en redes sociales y generó expresiones de orgullo nacional. Para muchos argentinos, el mensaje sintetiza la unión de fútbol y política como vehículo de identidad y resistencia.
Tras la difusión de las imágenes de la bandera de Malvinas exhibida por los futbolistas argentinos, la portavoz del primer ministro de Inglaterra, Keir Starmer, fijó la postura oficial: «Puede que el Mundial no sea nuestro, pero las islas Malvinas sin duda lo son. Nuestra posición no ha cambiado. La autodeterminación corresponde a los habitantes de las islas», expresó.
Fuentes de la FIFA informaron a Infobae que, «como procedimiento estándar, la Comisión Disciplinaria independiente está evaluando actualmente los informes del partido y considerando las circunstancias relevantes antes de decidir los posibles pasos adicionales conforme al Código Disciplinario».
El conductor deportivo Jorge Rial explicó por qué la bandera de Malvinas de la Selección lo conmovió. Señaló que el acto «armó quilombo» a nivel internacional y reveló la hipocresía de ciertos sectores. Explicó que hay gente rezando para que la FIFA no solo sancione a la Argentina, sino que directamente la retire del Mundial, y calificó esas posturas como «una estupidez», pues eso no pasará.
Por su parte, Santiago, el argentino que creó la bandera con la frase «Las Malvinas son argentinas», contó que fue confeccionada en una habitación de hotel, pasó los controles de seguridad escondida y terminó en manos de los jugadores durante los festejos en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta.
