Guerra cumple 100 días y fuerzas de EE.UU. derriban drones de Irán
Se teme nueva escalada de ataques a pesar de negociaciones diplomáticas para la paz

TEHERÁN. La tensión en el estrecho de Ormuz volvió a dispararse tras la confirmación del derribo de dos drones iraníes por parte de fuerzas militares de Estados Unidos, en un episodio que se suma a la cadena de incidentes registrados en Oriente Medio, donde el conflicto regional cumple ya 100 días sin una salida política a la vista.
El Mando Central estadounidense (Centcom) informó que las aeronaves no tripuladas fueron interceptadas luego de ser detectadas aproximándose a rutas marítimas internacionales consideradas estratégicas para el comercio global de energía. Según Washington, la maniobra representaba un riesgo directo para la navegación, por lo que se activaron los protocolos de defensa en una de las zonas más sensibles del planeta.
El hecho ocurre en una situación de creciente intercambio de acciones militares. En días previos, Estados Unidos ya había reportado la destrucción de otros drones iraníes y ataques contra sistemas de radar en territorio de Irán, mientras que, como respuesta, se habrían registrado lanzamientos de misiles hacia instalaciones militares en Kuwait y Baréin, ambos aliados de Washington en la región del Golfo.
La situación ha encendido las alarmas internacionales debido a la posibilidad de una escalada mayor, especialmente en un punto geográfico clave como el estrecho de Ormuz, por donde transita una parte significativa del petróleo mundial. El aumento de operaciones militares en la zona ha generado preocupación en mercados energéticos y gobiernos que dependen de la estabilidad de estas rutas.
Los esfuerzos diplomáticos continúan sin avances significativos. Las conversaciones indirectas entre Irán y Estados Unidos permanecen estancadas, con profundas diferencias en torno al programa nuclear iraní, la presencia militar extranjera en la región y el control de corredores estratégicos. A este panorama se suma el conflicto en Líbano, donde persisten los enfrentamientos entre Israel y Hezbolá pese a los intentos de alto el fuego.