Bloqueos y protestas por crisis política en Bolivia
Evo Morales califica de "rebelión" a las protestas contra el gobierno "sometido" a Estados Unidos

Van menos de seis meses desde que el centrista pro-empresarial Rodrigo Paz asumió la presidencia de Bolivia en medio de lo que se contempla como la peor crisis económica de esta generación boliviana.
En los primeros momentos de su mandato, el nuevo presidente aseguró importaciones de combustible, un comunicado que ayudó a la revalorización de la moneda boliviana, junto con la reparación de las tensas relaciones con Estados Unidos y demás potencias regionales.

El pueblo boliviano se decepciona
Sin embargo, el gobierno de Paz se ve sacudido por protestas que han bloqueado las principales ciudades de Bolivia en búsqueda de su dimisión, llevando a escasez de alimentos, combustible y suministros médicos.
Los manifestantes han señalado sentirse abandonados por Paz, el cual se desligó de su vicepresidente, una de las figuras más importantes para su ascenso al poder.
Tras esto, dejó de lado la representación indígena en el gobierno, aprobó proyectos que pusieron en peligro de desalojo a los campesinos indígenas, rechazó las demandas del sindicato nacional por nuevos sueldos salariales y eliminó las subvenciones de combustibles provocando un aumento del 90% del precio de los mismos.
Miriam Huarina, dirigente de las protestas señaló que el presidente “Tuvo tiempo para dar solución a estos problemas y a las demandas de diferentes sectores sociales” y que no pidieron su renuncia «de un día para otro», sino por la espiral que los hundió en la peor crisis económica de Bolivia en cuatro décadas.


