¡Arde Bolivia! Ola de violencia, caos y escasez de productos básicos
Miles de militares y policías salen a las calles para contener a manifestantes

LA PAZ.
Ante la ola de protestas con movilizaciones, bloqueos de carreteras y actos violentos, la Policía y las Fuerzas Armadas de Bolivia iniciaron ayer una operación conjunta para despejar las principales rutas que permanecen interrumpidas en la zona andina desde hace 11 días por sectores campesinos de La Paz que exigen mejoras salariales y la renuncia del presidente Rodrigo Paz Pereira.
La operación, denominada “Corredor humanitario”, moviliza a unos 2,500 agentes policiales y 1,000 militares, informaron los comandantes de la Policía, Mirko Sokol, y de las Fuerzas Armadas, Víctor Hugo Balderrama, quienes acompañan el despliegue. El objetivo es restablecer la circulación y garantizar el ingreso de alimentos, medicamentos y oxígeno a la capital boliviana, donde comienzan a registrarse faltantes críticos en hospitales y comercios. En varias ciudades ya se percibe la escasez de productos básicos debido al desabastecimiento generado por los bloqueos.
La crisis se agudizó el viernes con la movilización de miles de mineros, quienes han paralizado la capital del país en demanda de atención a sus reclamos, en una jornada que ha derivado en duros enfrentamientos directos con agentes de las fuerzas antidisturbios. Según datos oficiales, existen al menos 50 puntos de bloqueo activos en todo el país, concentrados principalmente en el departamento de La Paz, lo que afecta corredores estratégicos internos e internacionales, incluidas rutas hacia Perú y Chile, claves para el comercio y el turismo.
Desde el comando policial remarcaron que el operativo busca evitar enfrentamientos directos, aunque admitieron que se utilizarán agentes químicos si la situación lo requiere, en un escenario donde la prolongación del conflicto aumenta el riesgo de violencia. En este contexto, Argentina, Chile, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Panamá, Paraguay y Perú emitieron una declaración conjunta expresando su preocupación por la situación humanitaria en Bolivia, producto de las protestas y bloqueos que han derivado en el desabastecimiento de alimentos e insumos esenciales para la población.
