
Hay mucha confusión en el tema del cierre de cuatro minas anunciado por la premier Mirtha Vásquez. La disposición es usada por la extrema derecha para asustar con el cuco del comunismo, pero también por la extrema izquierda para enseñar los dientes y demostrar que, en su relación con las empresas, el Estado tiene la sartén por el mango y en cualquier momento puede dar el zarpazo. Por eso dicen que tanto la ultraderecha como la izquierda radical le hacen daño al país.
En primer lugar, hay mucho desconocimiento y desinformación, a veces adrede, respecto al tema del plan de cierre de una mina. Para empezar, el plan de cierre, que es una figura legal y con reconocimiento internacional, se realiza desde antes que una mina empiece a ser explotada. El mineral es un recurso finito o no renovable, lo que significa que algún día se terminará y las operaciones de extracción solo dejarán un hueco en la tierra. Un claro ejemplo de esto es lo que está ocurriendo en Cerro de Pasco.
Según la Ley Nº 28090, que regula el cierre de minas, “el Plan de Cierre de Minas es un instrumento de gestión ambiental conformado por acciones técnicas y legales, efectuadas por los titulares mineros, destinado a establecer medidas que se deben adoptar a fin de rehabilitar el área utilizada o perturbada por la actividad minera para que ésta alcance características de ecosistema compatible con un ambiente saludable y adecuado para el desarrollo de la vida y la preservación paisajista”.
Pero el plan de cierre es modificable. Si se explora y se encuentra más mineral que alarga la vida económica de la mina, el plan de cierre se modifica. Por eso la mencionada ley indica que “la rehabilitación se llevará a cabo mediante la ejecución de medidas que sean necesarias realizar antes, durante y después del cierre de operaciones, cumpliendo con las normas técnicas establecidas, las mismas que permitirán eliminar, mitigar y controlar los efectos adversos al ambiente generados o que se pudieran generar por los residuos sólidos, líquidos o gaseosos producto de la actividad minera”.
Ello, por tanto, implica una serie de inspecciones técnicas y acciones de control y fiscalización por parte de las autoridades. La minería es una de las principales actividades económicas del Perú. Si se dispone el cierre de una mina es necesario que se evalúe minuciosamente el problema. Muchas veces las acciones de protesta son manipuladas por malos dirigentes que solo trafican con los intereses de las comunidades próximas a una mina. Hay que tener en cuenta de sobre manera que si una mina tiene termino de cierre y pide una prórroga de funcionamiento, ya depende de las autoridades del Estado, autorizar la renovación de sus operaciones. Porque lo que digo y escribo siempre lo firmo.

