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“El proceso electoral está herido de muerte”

El analista Marco Tulio Gutiérrez sostiene que, debido a las irregularidades, las elecciones se encuentran bajo sospecha y cuestiona la decisión del JNE

  • Marco Tulio Gutiérrez señala que hay sospechas de que no solo hubo negligencia administrativa, sino una voluntad de boicotear y sabotear la voluntad popular de la ciudad de Lima, que tiene gran caudal electoral.

POR: CARLOS RIVERO MELGAR Y MANUEL BALDOCEDA

El analista político Marco Tulio Gutiérrez, en entrevista con La Noticia Al Día, en La Noticia TV (canal 27.2 en Best Cable y 203 en Cable Go), afirmó que el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) tomó una decisión política al no permitir la realización de elecciones complementarias y que no se privilegió el mandato de la norma constitucional. Asimismo, indicó que Bernardo Pachas, jefe interino de la ONPE, es una persona de la entera confianza de Piero Corvetto y señaló que debería renunciar.

El JNE decidió no ejecutar elecciones complementarias. ¿Considera que se justifica pese a las irregularidades del 12 de abril?

Hay que tener en cuenta que el propio JNE ya había abierto la puerta a las denominadas elecciones complementarias al haber permitido que se continuara con el proceso electoral —restringido a la ciudad de Lima y a las mesas en donde no se había logrado contar con el material electoral— para que el día lunes continuara la gente votando. Ahí se abrió la puerta a una interpretación válida, teniendo en cuenta que el artículo 31 de la Constitución señala que es nulo y punible todo acto que atente contra el derecho al sufragio. Era entendible que el JNE tomara una decisión coherente con el principio constitucional y convocara a la continuación de las elecciones para el día lunes. Sin embargo, la decisión que tomó después es contradictoria con lo que ellos mismos hicieron, porque la argumentación era la misma. Es decir, había una evidencia notable, registrada periodísticamente además, de lo que pudieran decir las actas electorales que indicaban que había sido un proceso irregular en el sentido de que muchas personas no habían podido ejercer su derecho al sufragio.

El JNE argumentó que se debe respetar un cronograma. ¿Le parece que es un argumento suficiente para eliminar la posibilidad de unas complementarias?

El JNE tomó una decisión política, es decir, sopesó elementos que van más allá de la ley. Estos resultados convenían a un determinado candidato y perjudicaban a otro, y lógicamente no se privilegió el mandato de la norma constitucional como sí ocurrió para ampliar el proceso. El JNE, al decir que no están establecidas las complementarias, se contradice porque fue complementario lo que ocurrió el día siguiente a las elecciones.

¿La salida de Piero Corvetto de la ONPE es suficiente para solucionar toda esta imagen de desmadre que ha dado este organismo?

El señor Bernardo Pachas es una persona designada por el propio Corvetto en 2021, trabaja a su lado desde ese año y es de su absoluta confianza. El tema es: ¿podemos ir a una segunda vuelta con gente que está tachada por las dudas y las sospechas de que esto no fue simplemente una negligencia administrativa, sino que hubo una voluntad de boicotear y sabotear la voluntad popular de la ciudad de Lima, que electoralmente tiene una magnitud impresionante en términos numéricos, para favorecer a otro candidato? Creo que, lamentablemente, estas elecciones —a menos que la Junta Nacional de Justicia pueda tomar alguna decisión lo más pronto posible, convoque a un concurso y vea quiénes quieran presentarse— son un proceso bajo sospecha. Es inconcebible creer que se hayan producido los hechos ocurridos sin conocimiento del entonces gerente general. Inclusive, cuando el señor Corvetto vaya al Poder Judicial, lo más probable es que se lave las manos, porque como titular del pliego él no convoca concursos para contrataciones, no adjudica ni paga; quienes lo hacen son los funcionarios, y de qué funcionarios hablamos: de aquellos que él mismo designó en carácter de confianza, y a la cabeza de todos ellos, el gerente general. En realidad, es un proceso electoral manchado. Lo que debería hacer el señor Pachas es presentar su carta de renuncia, con cargo a que la Junta Nacional de Justicia tome decisiones, si es que él tampoco quiere cargar con esa mala imagen que ha generado todo este proceso. Este es un proceso herido de muerte en la aceptación ciudadana, cualquiera sea el resultado: un proceso manoseado.

¿Cómo ve a futuro los próximos cinco años, sabiendo que quien salga elegido viene de un proceso tan irregular?

Lo mismo que pasó con el caso de Castillo: todo su gobierno estuvo marcado porque un sector del país entendía que él no había sido elegido legítimamente. La gente entendía que había dos versiones: la de la primera vuelta, en la cual le habían robado el pase a la segunda vuelta a López Aliaga para presuntamente favorecer a Keiko Fujimori, que era más fácil de derrotar en una segunda vuelta; y luego la propia segunda vuelta, con todo lo que ocurrió. Pero acá también hay que tener en cuenta la responsabilidad de los equipos partidarios. Me llama mucho la atención que, con la experiencia negativa de 2021, en la que algunos perdieron las elecciones en mesa, los partidos no hayan tomado la precaución de cubrir con personeros.

AFIRMA QUE ACUÑA DARÍA MARCHA ATRÁS EN SU DECISIÓN

Marco Tulio Gutiérrez afirmó que la decisión de César Acuña de no participar con Alianza para el Progreso (APP) en los comicios regionales y municipales de octubre próximo es solo una reacción momentánea y que seguramente estará en la contienda electoral.

“Yo creo francamente que esto ha sido una decisión probablemente hepática del propietario del partido, el señor Acuña, que lógicamente, como todo pasa en nuestro país, los políticos se dicen y se desdicen. No será raro que cambie de opinión por medio de las bases de provincias”, advirtió.

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