Opinión

En defensa del Perú y de los peruanos

Por: Martha Chávez Cossío

A pocos días de las elecciones generales previstas para el domingo 12 de abril, resulta indispensable invocar a los peruanos de bien no solo a acudir a votar, sino hacerlo debidamente informados del Plan de Gobierno presentados por cada partido político o alianza de partidos. El elector debe informarse también sobre la trayectoria personal y laboral de los candidatos, especialmente de los que aspiran a ocupar la presidencia y vicepresidencias de la República.

Se trata de minimizar en lo posible el peligro que supone que por inadecuada información de los electores, resulten siendo elegidas personas que no tienen intención ni capacidad para cumplir sus ofertas electorales y que, peor aún, sólo pretenden aprovecharse del cargo.

Dentro del insólito enorme conjunto, cercano a cuatro decenas- de organizaciones políticas incluidas en la cédula electoral, hay numerosas candidaturas de personajes que ni son fundadores ni tienen militancia mínimamente extendida en los partidos que los auspician. Tales personajes, sobre todo los que postulan al Poder Ejecutivo, deberían ser de plano descartados por el elector ya que no aseguran ni un ápice de compromiso con las propuestas que plantean, ni con el Ideario y Plan de Gobierno del partido político que los auspicia.

Agrava la situación el hecho que por mero cálculo o táctica varios de los candidatos disfrazan su real condición ideológica y diluyen el intenso color rojo que caracteriza a los que profesan el marxismo-leninismo y se presentan como demócratas y hasta de centro.

Mención especial merecen quienes insisten en la monserga de “nueva Constitución”, sin atreverse siquiera – faltándole así respeto al elector- a señalar qué contenido proponen para esa nueva ley fundamental. No se atreven a decir que quieren apoderarse de la propiedad y de los ahorros de las personas, como ya sucedió con las constituciones anteriores a la de 1993. O, peor aún que quieren eliminar la autonomía del Banco Central de Reserva y vuelva a funcionar, alocadamente, la “maquinita”, creadora de moneda nacional sin respaldo, que generó a julio de 1990 la hiper inflación e hiper devaluación que castigaron sobre todo a los peruanos más pobres.

Sólo un gobierno eficiente como el que ejerció el presidente Alberto Fujimori en los 90’s pudo revertir aquel desastre mediante reformas estructurales del aparato productivo y un marco constitucional y legal que por más de 30 años han continuado protegiendo al país.

Hoy existen más recursos financieros que nunca, pero la incapacidad y desidia de los gobernantes a nivel nacional y subnacional han desaprovechado tal bonanza y causado deterioro en la calidad de vida y seguridad de los peruanos.

Fuerza Popular, como genuino custodio del legado político del presidente Fujimori y defensor del orden social y económico previstos en la Constitución vigente, asegura recuperar la seguridad y progreso perdidos.

(*) Excongresista y candidata # 2 al Senado por Fuerza Popular

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