Félix Murazzo plantea reforma del sistema de seguridad ciudadana con enfoque en inteligencia y gestión territorial

El general PNP en retiro Félix Murazzo, exministro del Interior y actual candidato al Senado con el número 5 por Partido Verde, propone una reforma estructural del modelo de seguridad ciudadana en el país, centrada en gestión de información, inteligencia operativa y articulación institucional entre todos los niveles del Estado.
Su planteamiento parte de considerar que la inseguridad ciudadana no constituye únicamente un problema policial, sino una crisis multisectorial que involucra factores vinculados a educación, salud, empleo, informalidad y debilidad institucional.
En ese contexto, sostiene que el país requiere pasar de respuestas coyunturales a una política pública permanente, con objetivos definidos y mecanismos de coordinación entre gobiernos distritales, provinciales, regionales y el Ejecutivo.
Como eje operativo, Murazzo propone la implementación progresiva de Centrales de Seguridad Pública en cuatro escalas: distrital, provincial, regional y nacional. Estas plataformas, según explica, permiten centralizar información, optimizar la capacidad de respuesta y ordenar la toma de decisiones sobre prevención y control del delito.
La propuesta también considera una revisión funcional del Sistema Nacional de Seguridad Ciudadana, con el objetivo de corregir vacíos de coordinación y fortalecer su capacidad de ejecución territorial.
Murazzo, señala que uno de los principales déficits del actual modelo es la ausencia de una adecuada administración de información. En esa línea, plantea priorizar inteligencia policial, análisis de datos y tecnología aplicada como instrumentos centrales de intervención.
A diferencia de enfoques centrados en ampliar recursos físicos, el exministro sostiene que el rendimiento del sistema depende de la calidad de la información disponible y de su procesamiento operativo.
Dentro del esquema propuesto, también plantea incorporar formalmente a actores sociales como juntas vecinales, vigilantes privados, transportistas y comerciantes, bajo roles definidos dentro del sistema de prevención, debido a su acceso directo a información territorial.
En paralelo, cuestiona la utilización recurrente de las Fuerzas Armadas del Perú en tareas de seguridad interna, al considerar que el problema requiere conducción policial especializada y no intervención militar como medida principal.
Otro componente del planteamiento es el control de la corrupción en adquisiciones vinculadas a seguridad pública, particularmente en compras de equipamiento, patrullaje y videovigilancia.
Murazzo indica además que el concepto de seguridad ciudadana debe ampliarse para incorporar riesgos no delictivos que afectan a la población, como accidentes de tránsito, desastres naturales, epidemias y otras contingencias urbanas.
Finalmente, afirma que el diseño de una política eficaz exige abandonar medidas reactivas y priorizar gestión técnica, inteligencia y capacidad de articulación estatal como base para resultados sostenibles.
