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“China y EE. UU, en guerra económica por Chancay”

El economista Manuel Romero Caro señala que la disputa por el megapuerto irá en aumento, pero Perú debe mantenerse en su neutralidad

  • LA CONEXIÓN BRASIL-CHINA. Según Manuel Romero Caro, el sueño de Brasil es salir al Pacífico, y el sueño y la obligación de China es conseguir alimentos para 1,400 millones de personas e insumos para su floreciente industria manufacturera.

POR: CARLOS RIVERO MELGAR

El economista Manuel Romero Caro estuvo invitado en La Noticia al Día, a través de La Noticia TV (Canal 27.2 Best Cable y Canal 203 Cable Go), donde afirmó que la controversia entre China y Estados Unidos por el megapuerto de Chancay seguirá en aumento, pero que Perú debe mantener su neutralidad.

¿Qué opina de la controversia entre Estados Unidos y China por el megapuerto de Chancay?

Lo habíamos advertido: el megapuerto de Chancay iba a estar siendo seguido de cerca por EE. UU. Ahora, con el ingreso de su nuevo embajador, han empezado una etapa de enfrentamientos públicos con China, al punto que señalan que Perú puede perder su soberanía ante depredadores chinos. Esto surge a raíz del fallo del juez que le quita a OSITRAN la facultad de supervisar el megapuerto. Esta supervisión norteamericana va a ir en ascenso, y lo que entrará en discusión será el tema del tren bioceánico, que ha dejado a EE. UU. en el aire. Antes recogía información valiosísima de Asia y de Sudamérica a través del canal de Panamá o del puerto mexicano donde iba Long Beach, que es el puerto norteamericano. Al quedar al margen, EE. UU. ha encontrado una aproximación, pero que no es lo mismo: sería la nueva base militar donde habrá unos 50 militares norteamericanos, entre ellos gente de la CIA, quienes, a través de una supervisión electrónica, tomarán nota de quiénes entran y quiénes salen. China tiene que tener en cuenta que está bajo supervisión global.

El siguiente paso es la construcción del tren bioceánico.

Se convocó a una licitación para el ferrocarril Chancay–Sierra Central, y para variar ganó una empresa china. Son US$ 450 millones. Es obvio que ese proyecto va a favorecer a Chancay porque le da la carga minera de la Sierra Central. El beneficiado va a ser esta empresa, que después va a cobrar. El mismo procedimiento tiene que seguirse en el tren bioceánico, no hay otra alternativa. China cobra peaje a los que quieren hacer negocios, y el ejemplo es Las Bambas, una de las más grandes minas del país. Xstrata, una de las más grandes mineras, opera en China, y China se la quiso comprar y les dijo: “Si quiere seguir operando en nuestro país, pasa por caja. No lo vendes a un precio X, obviamente de bajo conveniente”. ¿Por qué no podemos hacer lo mismo que China? El sueño de Brasil es salir al Pacífico, y el sueño y la obligación de China es conseguir alimentos para 1,400 millones de personas e insumos para su floreciente industria manufacturera.

¿Esta controversia entre China y EE. UU. puede terminar afectando al Perú?

EE.UU. nos está poniendo en una situación en la que tenemos que escoger entre nuestro mejor cliente y nuestro mejor protector. La estrategia del Perú ha sido una neutralidad activa, pero esta situación va a escalar. ¿Y cuál va a ser el caballito de batalla? Es obvio que la seguridad. La situación va a seguir escalando, pero se pondría peligrosa si calificaran a India como un peligro para el hemisferio occidental.

Hace pocos días se publicaba una foto del presidente Jeri con el embajador de Estados Unidos comiendo una hamburguesa, mientras que China presentó una foto con nuestro canciller.

Significa que quiero estar bien con los dos. El problema para EE. UU. es que no puede seguir el ritmo de construcción de infraestructura que está llevando China. Con la iniciativa de la Ruta de la Seda los están arrasando en todo el mundo. La figura que encarna esta diferencia es el megapuerto de Chancay, que con un solo sopapo le ha quitado toda Sudamérica, porque la línea entre Chancay y Shanghái es recta. Brasil es el principal cliente de Chancay, al punto que ya están utilizando la vía interoceánica para llegar a Chancay, porque eso les significa un ahorro de 14 días o más. Chancay es la imagen de la inmensa distancia que China está sacando. Si ellos te dicen que van a hacer algo, lo hacen porque tienen sus empresas públicas, tienen financiamiento, tienen liquidez, está integrado todo. Si EE. UU. quiere hacer lo mismo, primero tiene que convencer a las empresas.

¿Esta controversia por Chancay demuestra que EE. UU. está perdiendo frente a China respecto a competencia?

Es obvio. Ya la guerra económica hace rato que la ha ganado China, pero EE. UU. se está refugiando en dos temas. El primero es el militar, que lo vemos cuando pasea a toda su flota desde el Caribe hasta las costas de Irán. El segundo tema es el dólar, que está perdiendo fuerza desde hace unos años.

¿Cómo se maneja la economía en época electoral?

Se ha creado una leyenda de que Perú es inmune a las crisis políticas, y que por un lado va la política y por otro la economía. Obviamente no es así, pero es bueno que los inversionistas lo crean. Lo que nos está ayudando mucho son los precios internacionales de los metales. El cobre es indispensable para la transformación energética. Hace unos días, cuando se anunció la rescisión de contrato con el PMO por la Carretera Central, la ministra de Economía dijo que no había los 25.000 millones de dólares para esa obra, pero a lo que se refería es a los 6.000 millones de dólares que está costando el desastre de la refinería de Talara. Los brasileños y chinos querían que Perú financiara el proyecto hacia Brasil, pero solo en la primera etapa hasta Pucallpa costaba 14 mil millones de dólares. La segunda etapa es de Pucallpa a la frontera, y eso va a tener que ser un tren elevado y va a costar muchísimo. No podemos hacer las dos cosas a la vez.

CANDIDATOS NO TIENEN PROPUESTAS SOBRE TEMAS CANDENTES

¿Ha encontrado en algún candidato propuestas serias en materia económica?

No he leído todos los planes de gobierno, pero tampoco tienen propuestas sobre temas candentes, porque si no ya lo hubieran dicho. Nadie ha tocado el tema del tren bioceánico como tiene que ser tratado, porque es una papa caliente. Un punto interesante es que se pronuncien sobre cómo Perú debería administrarse en este conflicto entre EE. UU. y China. Tenemos que defender a nuestro país, a nuestra región, porque a veces tengo la impresión de que las grandes potencias nos miran no como un socio, sino como una despensa en la que solo puedo entrar yo.

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