El Bloque Democrático se retiró de la votación y rechazó las opciones para la Presidencia
Los congresistas Sigrid Bazán, Ruth Luque y Edgard Reymundo abandonaron la sede del Congreso y anunciaron que no participarían en la segunda vuelta entre María del Carmen Alva y José María Balcázar, al considerar que ninguna candidatura ofrecía garantías para superar la crisis institucional.

En un gesto que evidenció la profundidad de la crisis política, los congresistas del Bloque Democrático se retiraron del proceso de elección del nuevo presidente de la República y anunciaron que no participarían en la segunda votación convocada por el Congreso.
Los parlamentarios expresaron su rechazo a las candidaturas que llegaron a la instancia final, señalando que ninguna representaba una salida legítima a la crisis política. Según indicaron, su decisión buscó marcar distancia frente a lo que consideraron una transición carente de legitimidad y alejada de las demandas ciudadanas.
Durante una conferencia de prensa, Ruth Luque afirmó que su bancada no formaría parte de una votación que, a su juicio, intentaba sostener una salida política cuestionada. En su intervención, criticó que las opciones finales provinieran de espacios que han contribuido a la polarización y al deterioro institucional.
Por su parte, Sigrid Bazán sostuvo que ninguna de las candidaturas garantizaba transparencia ni confianza para conducir el país en un momento crítico. Añadió que el retiro del bloque buscó evidenciar la responsabilidad política de las fuerzas que impulsaron el actual escenario.
Los congresistas también señalaron que presentaron una alternativa distinta dentro del Parlamento, pero que las negociaciones entre bancadas terminaron reduciendo la elección a dos opciones que, según afirmaron, no cumplían con los estándares necesarios para ejercer la Presidencia.
La decisión del Bloque Democrático añadió un nuevo elemento de incertidumbre al proceso político, en medio de cuestionamientos sobre la legitimidad del mecanismo de sucesión y la urgencia de restablecer la estabilidad institucional en el país.





