Canciller chino advierte a EE. UU. sobre conflicto si apoya a Taiwán
Dice que en Washington “atacan y difaman” a su país y exige que no crucen “líneas rojas”
PEKÍN. El ministro chino de Asuntos Exteriores, Wang Yi, advirtió en la Conferencia de Seguridad de Múnich que “algunas personas” en Estados Unidos siguen intentando “atacar y difamar” a su país y que, si Washington cruza “líneas rojas” como Taiwán, ello “probablemente llevaría a un conflicto”.
Consultado sobre la visita que el presidente de EE. UU., Donald Trump, planea realizar a China en abril, señaló que tanto él como su homólogo Xi Jinping pueden fortalecer la relación bilateral, aunque subrayó que Pekín está preparado para afrontar “todo tipo de riesgos”.
Wang Yi planteó dos escenarios: uno de desacople y confrontación, y otro de cooperación pragmática, insistiendo en que la decisión está en manos de Washington. Criticó además a “ciertos países” que exacerban diferencias y reviven la mentalidad de la Guerra Fría, lo que —señaló— erosiona la confianza y debilita las instituciones internacionales.
El ministro aseguró que la pelota está en el tejado de Estados Unidos a la hora de decidir el rumbo de sus relaciones con China, e incidió en que “el desenlace más positivo, tanto para ambos países como para el mundo”, sería que Pekín y Washington “trabajasen juntos en la misma dirección y amplíen sus intereses, llevándonos a la cooperación”.
El canciller de China se reunió en Múnich, Alemania, con su homólogo estadounidense, Marco Rubio, a quien expresó su deseo de que 2026 sea un año de respeto mutuo y coexistencia pacífica. Aunque en su discurso mencionó Taiwán, el comunicado oficial sobre el encuentro evitó aludir al tema, pese a que Xi lo calificó como “primera línea roja” en su reciente llamada con Trump.
La visita del mandatario republicano a China aún no tiene fecha confirmada, pero medios locales señalan que podría incluir la ampliación de la tregua comercial firmada en octubre. Trump también adelantó que Xi viajaría a Estados Unidos hacia finales de año, aunque ese extremo tampoco ha sido oficializado.
