Tormenta de nieve paraliza Toronto: emergencia climática, vuelos cancelados y ciudades afectadas
Una tormenta invernal histórica dejó hasta 60 centímetros de nieve, temperaturas extremas y colapsó el transporte aéreo y terrestre en la mayor ciudad de Canadá, obligando a las autoridades a declarar emergencia climática.

Toronto amaneció este lunes sumida en el caos luego de que una tormenta invernal dejara hasta 60 centímetros de nieve y temperaturas de -15 grados, provocando la paralización casi total de la mayor ciudad de Canadá y una de las más pobladas de Norteamérica.
Ante el colapso vial y los numerosos accidentes registrados, la Policía instó a los cerca de seis millones de habitantes del área metropolitana a permanecer en sus hogares. Solo en las últimas 24 horas se reportaron 438 colisiones dentro de la ciudad y cientos de vehículos quedaron atrapados en carreteras provinciales.

La magnitud de la nevada obligó a las autoridades municipales a declarar una emergencia climática, activando medidas extraordinarias como la prohibición de estacionamiento en arterias clave para facilitar las labores de limpieza, que podrían extenderse por varios días.
El impacto también alcanzó al transporte aéreo. El aeropuerto internacional Toronto Pearson registró 46 centímetros de nieve, un récord histórico de precipitación diaria que superó la marca de 1966, lo que derivó en la cancelación de cientos de vuelos y fuertes retrasos.
Mientras el metro y los tranvías operan con limitaciones, los autobuses y trenes de cercanías presentan retrasos significativos. Las autoridades educativas suspendieron clases en colegios y universidades, aunque algunas guarderías municipales permanecen abiertas.
La tormenta continúa desplazándose hacia el este del país. En Montreal, miles de personas permanecen sin electricidad y una mujer de 66 años falleció en un departamento que estaba sin suministro eléctrico desde el domingo. Las autoridades investigan el caso y han descartado un hecho criminal.
El fenómeno ha reavivado la preocupación por el impacto de los eventos climáticos extremos en las principales ciudades de Canadá.

