María Teresa Cabrera jura como presidenta de la JNJ
En su discurso garantizó el respeto irrestricto a la autonomía institucional

La magistrada María Teresa Cabrera, quien asumió oficialmente la presidencia de la Junta Nacional de Justicia (JNJ) para el periodo 2026, en reemplazo de Gino Ríos, sostuvo que su gestión se cimentará en el respeto irrestricto a la autonomía institucional y en la protección de las competencias funcionales que la Carta Magna le otorga al organismo.
Aseguró que su labor no solo se limitará a nombrar, ratificar y sancionar a los jueces y fiscales, sino que también buscará convertir a la JNJ en un baluarte que defienda a aquellos magistrados que se encuentran bajo presión externa. Agregó que la autonomía debe ser enfocada de dos formas complementarias.
Por un lado, la defensa de los fueros y competencias propias de la institución en los procesos de selección y disciplina. Por otro lado, un enfoque de acompañamiento hacia los jueces nacionales.
“No podemos ser ajenos a esa realidad“, afirmó al referirse a las constantes presiones que enfrentan los operadores de justicia en el ejercicio de sus funciones.
Asimismo, María Teresa Cabrera aseguró que el organismo actuará bajo criterios de razonabilidad y proporcionalidad en cada uno de sus fallos administrativos. Fue clara al advertir que no se aceptará ningún tipo de injerencia, independientemente de su origen.
Además, garantizó que los procesos administrativos se resuelvan siempre dentro de un plazo razonable y justo para el investigado, a la vez que rechazó lo que calificó como “persecución injustificada”. “No a la cacería de brujas, no a tener una constante espada de Damocles sobre su cabeza”, sentenció, haciendo un llamado a que los jueces trabajen con la tranquilidad necesaria para desempeñar su cargo con integridad.
Para ella, el ejercicio de la magistratura debe ser visto como un “apostolado” que requiere cautela y responsabilidad directa del firmante en cada resolución.
