Estados Unidos envía poderosos drones MQ-9 Reaper a Puerto Rico
Aviones no tripulados se suman a flota militar acoderada frente a costas de Venezuela

WASHINGTON. Estados Unidos incrementó su presencia militar en el Caribe con el envío de drones MQ-9 Reaper a Puerto Rico, que se suman a la poderosa flota acantonada frente a las costas de Venezuela.
La medida, anunciada en medio de crecientes tensiones con el régimen de Nicolás Maduro, busca ampliar las capacidades de vigilancia, reconocimiento y ataque de las fuerzas estadounidenses en la región.
Los MQ-9 Reaper son aeronaves no tripuladas de largo alcance, capaces de permanecer en vuelo más de 24 horas y operar a altitudes superiores a los 15 mil metros. Con una velocidad máxima cercana a los 400 km/h, estos drones pueden portar misiles aire-tierra Hellfire, bombas guiadas por láser y sistemas de inteligencia electrónica, convirtiéndose en una herramienta clave para operaciones de precisión contra objetivos estratégicos.
Su capacidad de transmitir imágenes en tiempo real y coordinarse con unidades navales y aéreas los convierte en un recurso de disuasión frente a amenazas regionales.
El despliegue se integra al grupo de ataque encabezado por el portaaviones USS Gerald R. Ford, la nave más avanzada de la Armada estadounidense, acompañado por destructores clase Arleigh Burke, fragatas de escolta y submarinos nucleares.
Además, el grupo anfibio Iwo Jima aporta miles de marines y aeronaves de apoyo, consolidando la mayor concentración militar en el Caribe en más de tres décadas.
La presencia de esta fuerza naval y aérea ha elevado la tensión con Caracas. Washington mantiene una recompensa de US$ 50 millones por la captura de Nicolás Maduro, acusado de vínculos con el narcotráfico y corrupción.
Para la administración estadounidense, la presión militar es un mensaje directo: el Caribe se ha convertido en un tablero estratégico donde se juega la estabilidad regional y el futuro político de Venezuela.
