Opinión

Alianza estratégica de Perú con Chile

Por: Rafael Velásquez Soriano

Los dos grandes países mineros de la región, productores de cobre, suscribieron una alianza estratégica durante la Feria Minera PERÚMIN 2025, realizada en la región de Arequipa, donde se reunió la crema y nata del país que se dedica a la extracción de minerales.

En dicho evento de relevancia mundial, sucedió un acontecimiento muy importante. Perú y Chile son los dos grandes países del mundo que lideran la extracción de cobre, importante mineral que es utilizado en la fabricación de vehículos eléctricos, baterías y cables para conducir la electricidad que nos da la luz eléctrica.

La suscripción de dicha alianza tumba esa mala opinión de que hay una rivalidad. Ambos demostraron la hermandad que existe y que el futuro será próspero a través de esta alianza histórica.

En ese sentido, Perú y Chile están forjando alianzas estratégicas en múltiples frentes, destacando el histórico acuerdo de industrializar y liderar el mercado mundial del cobre (Proyecto 51) y una cooperación en materia de agroexportaciones para el acceso a mercados globales. Además, coordinarán en seguridad para combatir el crimen organizado transnacional y fortalecer los controles fronterizos.

La mencionada alianza en la minería del cobre, expresada en el Proyecto 51, fue lo más saltante de PERÚMIN, realizado en Arequipa con gran suceso, porque los ojos del mundo estuvieron atentos a esa reunión, teniendo como objetivo elevar la participación combinada de Perú y Chile en el suministro mundial de cobre, pasando del 40 por ciento actual a más del 51 por ciento en los próximos 15 años.

Ambas naciones tienen un enfoque central que es la industrialización del mineral: no solo exportar el concentrado o el cátodo, sino producir y vender productos de cobre con valor agregado, directamente a industrias de alta tecnología, como la automotriz y la aeroespacial.

La idea en general es posicionar a la región como un líder indiscutible en el suministro de minerales estratégicos para la electromovilidad y las energías limpias, además de estar contribuyendo a la modernidad del planeta.

En esta alianza se aprovechó también incluir otra alianza en la agroexportación, pues los dos países lideran la agroexportación a nivel mundial, para impulsar las agroexportaciones mediante la combinación de experiencias y redes comerciales para acceder a nuevos mercados y reducir costos, bajo el enfoque de desarrollar marcos regulatorios que faciliten inversiones cruzadas, armonizar protocolos fitosanitarios y compartir sistemas de información para una oferta conjunta más competitiva de frutas y hortalizas a nivel mundial.

También ha sido importante llegar al acuerdo en seguridad para enfrentar el crimen organizado transnacional y nuevas modalidades delictivas. Todo ello tiene como enfoque principal intercambiar experiencias y coordinar respuestas conjuntas en la lucha contra la trata de personas, el contrabando y para mejorar controles fronterizos.

La reunión de altos mandos contará con mecanismos específicos, como la reunión de altos mandos policiales, como espacio clave para la coordinación de seguridad.

Más allá del histórico antagonismo comercial, se busca una cooperación sin precedentes para fortalecer la posición de ambos países en el escenario internacional.

Perú y Chile dan esos pasos porque son miembros fundadores de la Alianza del Pacífico, que tiene como objetivo una iniciativa de integración regional que busca profundizar la cooperación económica y comercial, convirtiendo este acuerdo en una potencial alianza estratégica.

(*) Abogado y exdecano del Colegio de Contadores Público de Lima.

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