Supuesto caso de espía chileno en la FAP parece cuento chino
Reportaje televisivo fue presentado en condicional y con “fuentes de inteligencia”

- La única “prueba” fue una foto suya en la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC), lugar habitual para trámites de operadores aéreos.
Hace semanas, un reportaje televisivo dominical insinuó que un supuesto espía chileno habría accedido a instalaciones de la Fuerza Aérea Peruana (FAP). El informe, sustentado en “fuentes de inteligencia” y presentado en condicional, señalaba a Walton Humberto Mery Pinto, exmilitar chileno y representante de Puma Air, como agente encubierto.
La única “prueba” fue una foto suya en la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC), lugar habitual para trámites de operadores aéreos. Según la FAP, en el Ala Aérea N.° 2 operan empresas privadas —peruanas y extranjeras— bajo contrato y protocolos de seguridad. La historia se remonta a 2005, cuando Mery fundó Andes S.A.C. junto a José Palacios y Carlos Dammert. Tras su retiro en 2015, varios gerentes renunciaron en solidaridad y formaron Puma Air. Desde entonces, surgieron denuncias cruzadas, incluyendo una anónima por lavado de activos que nunca prosperó.
En 2023, Palacios y Dammert iniciaron un arbitraje para quitarle el derecho a voto en Andes S.A.C., pero el laudo fue desfavorable. Hace un año, Mery – el supuesto “espía” chileno-denunció a la plana mayor de Andes SAC por administración fraudulenta, apropiación ilícita, hurto y receptación agravada, falsa declaración en proceso administrativo, falsificación y uso de documentos privados falsos.
Personajes involucrados en esta trama que, por el momento prefieren guardar su identidad, aseguran que este enfrentamiento societario habría devenido en denuncias y en la grave y sospechosa acusación de espionaje para poner a Mery tras las cuerdas.
No existe pronunciamiento oficial de la FAP ni de autoridades militares sobre el supuesto espionaje. ¿Estamos ante una amenaza real o frente a un conflicto empresarial disfrazado de escándalo nacional? El caso sigue abierto.
