Rafael López Aliaga cancela su asistencia a la Audiencia General del Papa y frustra la trampa de Gorriti y Ugaz

Lo que parecía un gesto de cortesía —el saludo del Papa al alcalde de Lima, Rafael López Aliaga— terminó convertido en un episodio de maniobras políticas y diplomáticas impulsadas por sectores afines a Gustavo Gorriti.
Según información exclusiva de InfoVaticana, el burgomaestre limeño, considerado una figura política de proyección continental, canceló su participación en la Audiencia General del Papa y regresó de urgencia a América. Con ello frustró un plan diseñado para dejarlo en evidencia ante la opinión pública internacional.
La estrategia consistía en asegurar su presencia en la audiencia del 17 de septiembre —con pases ya aprobados por la Prefectura de la Casa Pontificia—, ubicarlo con su delegación y luego excluirlo del saludo al Santo Padre, mientras otros representantes seleccionados por la embajada peruana sí eran presentados, simulando un supuesto desaire papal.
El objetivo: debilitar su imagen como líder político y proyectar en la prensa extranjera que el Papa lo había ignorado. Sin embargo, López Aliaga decidió no exponerse a esa situación.
Una nota diplomática del 16 de septiembre confirma que el alcalde no asistiría a la audiencia y adelantaría su viaje a Washington para participar en el proceso judicial contra Odebrecht por los peajes en Lima.
El documento también señala que llevaba consigo dos obsequios —las llaves de la ciudad y un varayoc andino— que pretendía entregar personalmente al Pontífice. Tras oficializar su decisión, abordó un vuelo el mismo 17 de septiembre rumbo a Miami, interrumpiendo su agenda en Europa.
Hoy, esos presentes quedaron bajo custodia de la Embajada del Perú en Italia, a la espera de ser entregados en una futura audiencia libre de maniobras políticas.
Fuente: Infovaticana

