Décadas del 70 y 80: dejaron su huella en dos mundiales
Jugadores que brillaron en tierras lejanas con su capacidad técnica y su estilo de juego fino y elegante.
Luego de causar buena impresión en México 70, Perú tuvo que esperar 8 años para volver a una justa mundialista, Argentina 78. Cuatro años más tarde, clasificó a España 82. También fue campeón de la Copa América 1975. Estas generaciones de futbolistas confirmaron el estilo habilidoso y exquisito del fútbol peruano, de toque fino y elegante, lo que les permitió a muchos futbolistas nacionales migrar al extranjero.
“EL PERUANO Y SU BALET”
Julio Meléndez Calderón es considerado uno de los mejores defensores en la historia del fútbol peruano. Jugó por Defensor Lima, KDT Nacional y Sport Boys. Luego migró a Argentina, donde defendió al Boca Juniors como capitán y logró 3 títulos. Era reconocido por su elegancia, anticipación y juego limpio.
Nunca fue expulsado en Boca. En 2023 fue homenajeado en “La Bombonera” junto a figuras como Riquelme y Palermo. Diego Maradona lo consideraba el mejor número 2 del club y se confesó hincha de Sport Boys tras recibir una camiseta de Meléndez. La hinchada de Boca le dedicó el cántico: “Y ya lo ve, y ya lo ve… es el peruano y su ballet”. Con la selección peruana jugó 35 partidos y fue campeón de la Copa América 1975.

“EL POETA DE LA ZURDA”
César Cueto es uno de los más talentosos mediocampistas que ha dado el fútbol peruano. Apodado “El Poeta de la Zurda”, su juego era pura elegancia: control exquisito, visión de campo y pases que parecían versos. Debutó en Alianza Lima en 1969 y brilló también en José Gálvez, Deportivo Municipal y en Colombia con Atlético Nacional y América de Cali, donde fue campeón y figura.
El colombiano Carlos “Pibe” Valderrama dijo sobre él: “Cueto fue uno de los grandes jugadores que vino al fútbol colombiano. Tenía una zurda hermosa, nos dejó enseñanzas”. Con la selección peruana ganó la Copa América 1975 y jugó los mundiales de 1978 y 1982. Su zurda sigue siendo símbolo de arte y técnica, y su legado inspira generaciones.

EL “NENE” CUBILLAS
Teófilo Cubillas, el gran “Nene”. Para la gran mayoría, es el máximo ídolo del fútbol peruano. Tras pasar su periodo formativo en el Huracán Boys, debutó a los 16 años en Alianza Lima y brilló como mediocampista ofensivo por su técnica, potencia y capacidad goleadora. Asistió a tres mundiales (70, 78 y 82) y marcó 10 goles en total. Uno de los más recordados es el de tiro libre, a tres dedos, que le hizo a Escocia en Argentina 78.
El FC Basilea (Suiza, 1973) fue su primer club europeo. Brilló en el FC Oporto (Portugal, 1974–1977) y fue ídolo del Fort Lauderdale Strikers (EE. UU., 1979–1983, 1988). El “Nene” Cubillas es símbolo de talento y orgullo nacional, y fue nombrado el mejor futbolista peruano del siglo XX por la IFFHS.

“EL PATRÓN” VELÁSQUEZ
A José Velásquez le decían “El Patrón” porque era el caudillo del mediocampo peruano. Imponente, elegante y con un estilo que combinaba fuerza y técnica, lideró a Alianza Lima y a la selección nacional con carácter y jerarquía. Participó en los mundiales de Argentina 78 y España 82, y fue campeón de la Copa América 1975.
Su figura, con el inconfundible “african look”, intimidaba a rivales y daba seguridad a sus compañeros. Su legado vive en cada recuperación, cada pase preciso y cada gesto de dignidad en la cancha. Con Alianza ganó tres títulos y fue parte del legendario equipo que logró el bicampeonato en 1977 y 1978. También militó en Independiente Medellín (Colombia), Toronto Blizzard (Canadá) y Hércules CF (España).

EL GRAN CAPITÁN
Héctor “El Granítico” Chumpitaz es una leyenda del fútbol peruano y sudamericano. Apodado “El Capitán de América”, lideró con temple y elegancia la defensa de Universitario de Deportes, Sporting Cristal y la selección. Su estilo sobrio, lectura de juego y liderazgo natural lo convirtieron en referente continental. Fue campeón de la Copa América en 1975 y capitán del equipo América en el célebre amistoso contra Europa en 1973.
Aunque una lesión lo dejó fuera del Mundial de España 82, su legado permanece intacto: un defensor granítico, respetado por su juego limpio y su compromiso con la camiseta. Su presencia imponente infundía respeto. Medía solo 1.71 m, pero superaba en el salto a jugadores mucho más altos que él.

“EL DIAMANTE” URIBE
Julio César Uribe, “El Diamante”, fue un “10” elegante y cerebral que marcó una época en el fútbol peruano. Brilló en Sporting Cristal, con el que logró el bicampeonato en 1979 y 1980, y en la selección nacional, con la que jugó el Mundial de España 82. Su estilo combinaba técnica, liderazgo y gol.
En el extranjero dejó huella en Cagliari Calcio (Italia), Junior de Barranquilla (Colombia), América de Cali (Colombia) y América (México). Cerró su carrera como jugador-entrenador en el Carlos A. Mannucci de Trujillo en 1994. Hoy, como asesor y vocero de Cristal, Uribe sigue defendiendo el buen fútbol con pasión y frontalidad. Su legado vive en cada pase con intención y cada palabra con convicción, pues también es exquisito al hablar.
