“Fiscales y jueces pretenden gobernar”
Abogado constitucionalista Ángel Delgado advierte que no cumplen las leyes y constituyen una amenaza para la democracia en el Perú

- A los jueces y fiscales, según Ángel Delgado, les corresponde aplicar la ley con total objetividad, pero “estos señores pretenden cambiar las reglas para favorecer a uno o a otro”. “Eso es inadmisible en cualquier Estado de derecho”, asevera.
POR: CARLOS RIVERO MELGAR
El constitucionalista Ángel Delgado, en conversación con nuestro canal digital La Noticia Perú, opinó que el protagonismo de los jueces y fiscales, que se creen con atribución de decidir que le conviene el país, se ha convertido en una grave amenaza para nuestra democracia.
¿Cree que, para las próximas elecciones el Ministerio Público se convertirá en un arma contra los candidatos que no sigan su corriente ideológica?
El Ministerio Público y el Poder Judicial, que son los encargados de administrar justicia, de defender la legalidad y perseguir el delito, se han convertido en un problema gigantesco. Este protagonismo que tiene la Fiscalía y el Poder Judicial es una amenaza para la democracia. No es saludable que los jueces y fiscales pretendan gobernar el país, porque creen tener la atribución para decidir en última instancia lo que conviene o no al país. Cómo es posible que jueces y fiscales digan esta ley no me gusta y no lo aplico, cuando el sistema de funcionamiento en el Estado democrático es que todos los ciudadanos y todas las autoridades, sin excepción, estamos sometidos al principio de legalidad, cumplimos lo que la ley nos dice, aunque no nos guste. Lo que están haciendo estos jueces y fiscales es una flagrante infracción a las reglas constitucionales. Cada vez que un juez no cumple la ley, está dando un golpe de Estado a la República.
¿El Ministerio Público se siente mucho más poderoso que el Congreso?
Por supuesto. Las titulares del Ministerio Público y del Poder Judicial son dos señoras que militan en el campo político del caviaraje. En el Parlamento, para acceder a una curul, lo haces a través de un partido en un proceso electoral. Para los jueces no, se supone que es un concurso de méritos y hay un organismo, la Junta Nacional, que establece por méritos que jueces y fiscales son los encargados de dar cumplimiento a las decisiones que adoptan los gobernantes. En un país democrático, la soberanía y el poder están depositados en el pueblo que elige a los congresistas para legislar y al presidente para hacer cumplir las leyes. A los jueces y fiscales les corresponde aplicar la ley con total objetividad, pero estos señores pretenden cambiar las reglas para favorecer a uno o a otro. Eso es inadmisible en cualquier Estado de derecho. No puede ser que, teniendo el cargo de confianza, y la obligación de administrar justicia, de perseguir el delito, se atrevan a decidir si cumplen o no con la ley. Eso se llama gobierno de los jueces, y es lo más antidemocrático en la vida republicana.
¿Cuál ha sido la actuación de ellos en los casos, por ejemplo, de Susana Villarán y Martín Vizcarra?
Son valientes en meterse en asuntos que no son de su competencia, pero estos jueces y fiscales intervienen en la vía política y no cumplen sus funciones, como es perseguir el delito. La Policía muchas veces captura bandas, y entre jueces y fiscales los liberan. En segundo lugar, a manera de ejemplo, los comportamientos tan distintos: Villarán y Vizcarra están libres, pero a Keiko que no era funcionaria, para investigarla le dictan una prisión preventiva de tres años. A Vizcarra, pese a las pruebas y testimonios que hacen presumir una sentencia condenatoria, se ha rechazado el pedido de prisión preventiva. Si Vizcarra huye por la frontera o se asila en una embajada, ya sabemos quiénes son los responsables: los jueces que no quieren darles cumplimiento a las leyes. En el caso de Susana Villarán, hay una actitud negligente, que hay que investigar. Ese juicio está totalmente claro, porque ella ha reconocido haber recibido coimas. Tengo la impresión de que este juicio se va a demorar tanto, de modo tal que no comprometan los resultados de los arbitrajes por los peajes. El alcalde de Lima dice que ha habido corrupción en el manejo de los peajes, pero no hay una certeza absoluta. Si tuviésemos una sentencia firme condenatoria a Villarán y a Odebrecht por haberse coludido, haber corrompido para sacar el contrato de los peajes, evidentemente la nulidad de los mismos estaría abierta.
La continuidad del presidente de la Junta Nacional de Justicia, Gino Ríos, es cuestionada por una sentencia por violencia familiar.
Es un tema que ha sido visto ya antes, y no solo por el defensor del Pueblo, sino por una junta examinadora donde estaban los representantes de los poderes del Estado, entre ellos el Ministerio Público, representado por el exfiscal Villena. Esta es una sentencia que ya causó efecto, ya causó estado, ya terminó, y, como establece la Constitución, las penas tienen un propósito rehabilitador, no marcan a la persona por el resto de sus vidas. Lo que es inadmisible es que la Fiscalía intervenga en las oficinas, allane en las oficinas de un órgano constitucional. ¿Hasta cuándo la Fiscalía va a seguir abusando de nuestra paciencia? La Constitución ha sido alterada, sin que nos demos cuenta. El primer poder del Estado no es ni el presidente de la República, ni el Congreso, sino en los que realmente marcan la pauta y la agenda política son los fiscales y los jueces.
¿La reforma del sistema de justicia debe ser uno de los puntos centrales en la próxima campaña?
El principal. No podemos atacar la corrupción, la inseguridad, con una justicia totalmente comprometida con los intereses políticos. Eso no puede ser, es una aberración del todo punto de vista. Las fuerzas de izquierda y derecha tienen que entender que, si quieren llevar un programa político para transformar este país, tienen que poner en su sitio a fiscales y jueces avezados que van más allá de su competencia, que van más allá de sus atribuciones y que se consideran los intérpretes de la ley, los voceros de la Constitución y los que tienen la última palabra en el proceso político. Ese es el peor detritus, esta es la peor excrecencia del pensamiento caviar.
LO MÁS IMPORTANTE ES GARANTIZAR UNA
SALIDA DEMOCRÁTICA
¿Qué espera del mensaje a la Nación?
Lo más importante del discurso es garantizar a los peruanos que tengamos una salida democrática, donde el proceso electoral se dé sin sobresaltos, de modo tal que el debate político prime por encima de las violencias y contingencias que tienen los procesos electorales en el Perú, donde los humos, las iras, las cosas altisonantes, son las que dominan. Debemos tener un debate sosegado, sereno, para que la población pueda elegir bien. Lo bueno de la democracia es que podemos salir de los males como este que lo adoptamos voluntariamente, porque fue el pueblo peruano el que mayoritariamente votó por Castillo y Boluarte. Lo que hay que rescatar es que la democracia se ha mantenido, y nos va a permitir salir del embrollo recurriendo a la voluntad popular que se expresa en las urnas.