“La traición se consumó en el entorno chavista”
El abogado internacionalista José Antonio Torres Iriarte afirma que la captura de Nicolás Maduro evidencia que hay una fragmentación al interior del chavismo

- FUERA DE LA REALIDAD. Según José Antonio Torres Iriarte, Nicolás Maduro demostró que no tenía sentido de la realidad, pues no aceptó un asilo tranquilo en Turquía, Rusia o Cuba, y al llegar a Estados Unidos trató de mostrar serenidad al enviar saludos a los agentes de la DEA.
POR: CARLOS RIVERO MELGAR
El abogado internacionalista José Antonio Torres Iriarte, en entrevista con La Noticia Al Día, en La Noticia TV (canal 27.2 en Best Cable y 203 en Cable Go), afirmó que detrás de la captura de Nicolás Maduro habría una traición de parte de la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, lo que revela un quiebre en el chavismo.
¿Qué sensación le deja la captura de Nicolás Maduro?
EE. UU. está demostrando su hegemonía en la región de las Américas. EE. UU. ya había cercado de alguna forma el territorio venezolano y se hablaba de una posible invasión en las últimas semanas e, incluso, se podía haber dado este escenario antes de las fiestas de Navidad. Sin embargo, el factor sorpresa fue determinante porque se trata de una acción militar focalizada. No se trata de una invasión, pero sí de una acción militar exitosa dirigida por las fuerzas especiales de los EE. UU. para la detención del tirano Nicolás Maduro y su esposa, manteniendo intacto o casi intacto el régimen chavista instalado en Venezuela hace más de 25 años.
Se mantiene la cúpula chavista con Delcy Rodríguez, Vladimir Padrino y Diosdado Cabello. ¿Cuál va a ser la postura de ellos?
El chavismo está fraccionado, el chavismo tiene compartimientos, estancos. Los hermanos Rodríguez son grupos de poder, lo han sido a lo largo de este tiempo porque Delcy Rodríguez ha tenido cargos ministeriales, es la vicepresidenta y ahora la presidenta interina; su hermano preside la Asamblea Legislativa. Hay otros actores políticos como Diosdado Cabello, ministro del Interior, y Vladimir Padrino, jefe de las Fuerzas Armadas, que pertenecen a un sector que no coincide totalmente con los hermanos Rodríguez. Creo que EE. UU. ha tenido que conversar con actores políticos del gobierno chavista y no descarto que la señora Delcy Rodríguez o su entorno haya delatado y proporcionado información reservada y confidencial sobre los movimientos de Nicolás Maduro, porque de otra manera esta acción militar no hubiera tenido el éxito, la contundencia y el factor sorpresa que todos han podido comprobar. Es decir, la traición se ha consumado en el entorno chavista. Definitivamente, los señores Rodríguez, Delcy y su hermano Jorge, no han tenido ningún tipo de temor o duda en vender, entregar o facilitar la captura de Nicolás Maduro.
Si fuese así, Vladimir Padrino y Diosdado Cabello no estarán muy contentos con Delcy Rodríguez en la presidencia.
Creo que todos los protagonistas de la política venezolana, los chavistas que se sienten herederos delegados de Hugo Chávez o que tratan de mantener aparentemente lealtad al otrora tirano Nicolás Maduro, en este momento están en una encrucijada. O cumplen las órdenes o señalamientos del gobierno norteamericano, o se rebelan y mantienen el chavismo en alza haciendo uso de la fuerza. Yo creo que si toman el camino del radicalismo, la suerte de ellos va a ser la peor, ya no solo por la amenaza de EE. UU. con una segunda acción militar de consecuencias insospechables, sino porque lo que anima a estos revolucionarios no es la gloria, la entrega y el sacrificio por el pueblo, sino los viles negocios, el poder y el dinero. No es posible que ahora, en nombre de la soberanía popular y la soberanía de los estados, se critique la intervención militar norteamericana, que yo puedo deplorar en el plano jurídico del derecho internacional, pero lo que no podemos evitar es reconocer que había una tiranía y un tirano, y además una organización criminal a cargo de un Estado que ha sido convertido en financista de gobiernos autoritarios en toda América Latina.
Parece que era la única forma de sacar a Maduro del poder.
Ha habido varias formas, creo que se exploraron varios caminos. Se habló insistentemente de una negociación, un destino seguro para un asilo en Turquía, en Rusia, en La Habana; pero definitivamente creo que Nicolás Maduro demostró que no tenía sentido de la realidad. Incluso cuando lo hemos visto detenido, llegando al lugar de detención en los EE. UU., trató de mostrar cierta serenidad al enviar saludos a los agentes de la DEA como si se tratara del inicio de un año venturoso para él. Yo creo que es el inicio del fin. Este es el final de Nicolás Maduro, pero no es el final del chavismo ni del gobierno narcochavista de Venezuela, porque los actores más importantes en el segundo plano del chavismo están en el poder, y las Fuerzas Armadas y la Policía Bolivariana le deben lealtad a ese gobierno.
Hay celebraciones en el mundo por la caída de Maduro, pero en Venezuela no. ¿Esto revela que la dictadura sigue en Venezuela?
A veces hay personas que, de buena fe, creen que los proyectos revolucionarios son democráticos. Yo pregunto: ¿con qué autoridad moral hablan de democracia, libertad y derechos humanos los que apoyan regímenes autoritarios? Mientras los venezolanos residentes en Lima y en otras partes del Perú y el mundo han celebrado la captura de Nicolás Maduro, los propios venezolanos, los opositores que votaron masivamente a favor de Edmundo González en 2024, tienen temor de expresarse porque ahora la forma de represión se ha fortalecido. Ya no tienen ningún tipo de temor de disparar y asesinar a los que protesten.
“NADIE PUEDE NEGAR QUE HAY DICTADURA EN VENEZUELA”
José Antonio Torres Iriarte afirmó que nadie puede negar que en Venezuela existe una tiranía que se inició con Hugo Chávez y que continuó con Nicolás Maduro. “Hay que reconocer que, si bien se puede hablar de la soberanía de los estados, de la Carta de las Naciones Unidas, de la Carta Democrática Interamericana en el plano del derecho internacional, en el plano de los hechos y de la realidad nadie puede negar que había y aún hay una dictadura en Venezuela que no solamente ha envilecido políticamente al país, sino que además ha empobrecido a su población. Prueba de ello es que la migración venezolana es la más numerosa a nivel mundial”, apuntó.

