Opinión

Seleccionados desenmascaran a la federación de voleibol

Por: Tito Ponte Silvera

La semana pasada publiqué una columna donde me referí a las irregularidades que vienen ocurriendo en la Federación Peruana de Voleibol, además señalamos varias de las promesas incumplidas de la actual gestión. El mismo día de la publicación recibí el llamado de uno de los mencionados en el artículo periodístico, quien intentó excusarse de los señalamientos que se le imputan, pero sin argumentos certeros. Nos habló de que la acusación no es por la falta de dinero (más de 250 mil soles) sino porque no tienen los documentos para sustentar las cantidad en mención. Sin duda, fundamentos sin fuerza, que recaen en incongruencias y que generan mayor suspicacia.

Como le dijimos,“toda persona es inocente hasta que se demuestre lo contrario”. Tiene que demostrar todos los supuestos en los que se le relacionan. Incluso, lo invitamos a realizar una entrevista en vivo a través de la página deportiva Podio Perú para que demuestre su inocencia, pero señaló que “por el momento no aceptaría la entrevista”. Al día siguiente, otro ‘distinguido’ dirigente, al fiel estilo de los políticos de turno, me escribió vía facebook para increparne.

Frente a estos mensajes provocadores le pedí que me responda en dónde están los más de 250 mil soles faltantes, y no tuvo respuesta. Insistí en que ellos tiene el deber de explicar la perdida, y eludían la pregunta, lo que definitivamente evidencia que no tienen sustento ni argumentos para responder sobre esta denuncia. Finalmente le expresé a este dirigente que como periodista “nunca estaré del lado de la corrupción”. Mi deber es informar y denunciar con la verdad y siempre confirmando los datos que publicamos. Tenemos fuentes precisas de todas las irregularidades que están ocurriendo dentro de la actual dirigencia del voleibol nacional.

Mientras estos dirigentes se ocupan de coaccionar a periodistas, los seleccionados del equipo masculino de voleibol denunciaron expresamente el abandono de la FPV y el maltrato que reciben. Los pupilos del profesor Juan Carlos Gala tras conquistar la medalla de bronce en los Juegos Sudamericanos, expresaron su malestar y, de algún modo, al colgarse la presea en Asunción, le pegaron una cachetada a estos nefastos dirigentes que los invitaron “retirarse de la selección” si no les gustaba como se “manejaban las cosas”.

Sin duda, una acción pérfida, de abuso de poder, de personajes que no reconocen el esfuerzo de cada uno de estos muchachos que han trabajado fuertemente por amor a su deporte, por el sueño de regalarle al Perú una medalla y para demostrarles a todos su capacidad y profesionalismo. Para estos ‘distinguidos’ dirigentes esos detalles son poco importantes. En su conciencia vacía creerán que tienen en frente a un equipo de perdedores, y se equivocaron completamente. No solo por la medalla, sino también por su fortaleza anímica y su transparencia, cualidades de las que carecen estos señores. Aplaudo a Eduardo Romay, capitán, Benny Bernaola, Álvaro Hidalgo, y Benjamín Patrón, quienes demostraron su liderazgo desenmascarando a estos elementos que son parte de la cofradía nefasta del Sistema Deportivo Nacional.

* La Dirección periodística no se responsabiliza por los artículos firmados

La Noticia

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